Monterrey, Nuevo León. – La Dirección de Protección Civil del Estado de Nuevo León emitió un aviso preventivo dirigido a la ciudadanía ante la posibilidad de que se registraran precipitaciones de intensidad moderada a fuerte durante la tarde del domingo 6 de septiembre. De acuerdo con los pronósticos meteorológicos oficiales elaborados por la dependencia estatal, la combinación de una circulación ciclónica presente en la región con el ingreso de un canal de baja presión sobre el territorio nacional generó condiciones propicias para el desarrollo de nubosidad y tormentas puntuales en diversas zonas de la entidad.
Dentro del reporte técnico elaborado por las autoridades de rescate y protección civil, se precisó que la zona correspondiente a la Área Metropolitana de Monterrey presentó una probabilidad del 40 por ciento de registrar lluvias a lo largo de la jornada. Un porcentaje idéntico de posibilidad se proyectó para la región citrícola del estado, sector donde las precipitaciones podían estar acompañadas de actividad eléctrica y rachas de viento. Para los municipios ubicados en las franjas norte y oriente de la geografía estatal, los modelos meteorológicos estimaron una probabilidad de lluvia del 30 por ciento.
Las estimaciones oficiales señalaron que la presencia de lluvias y chubascos podría manifestarse en una porción significativa del territorio neoleonés. Entre los municipios señalados en el monitoreo preventivo se encontraban localidades de la franja citrícola y sur como Allende, Aramberri, Galeana, General Terán, General Zaragoza, Linares y Montemorelos. En la zona metropolitana y periférica se mantuvo la vigilancia en sectores de Monterrey Sur, San Pedro Garza García, Santa Catarina, Santiago, Cadereyta e Hidalgo. En lo que respecta a la región norte y oriente, la alerta abarcó a los municipios de Cerralvo, China, Los Herreras, Los Ramones, Sabinas Hidalgo, Salinas Victoria y Villaldama.
Ante el riesgo latente de que los acumulados de agua generaran encharcamientos severos, corrientes de agua en arterias viales y el incremento rápido en los niveles de los cauces urbanos, los cuerpos de auxilio comenzaron con la fase de alistamiento de personal y unidades de emergencia. Las autoridades recalcaron que la concentración de humedad y las rachas de viento asociadas a los sistemas de baja presión podían ocasionar la caída de ramas, desprendimiento de estructuras ligeras y afectaciones puntuales a la infraestructura eléctrica en zonas vulnerables de la entidad.
Con el firme propósito de prevenir accidentes y salvaguardar la integridad física de la población, Protección Civil de Nuevo León emitió un conjunto de recomendaciones fundamentales para aplicarse antes y durante los eventos lluviosos. La dependencia hizo un llamado a los habitantes a asegurar cualquier objeto que se encontrara en patios, azoteas o la vía pública y que pudiera ser desplazado por la acción de los vientos. Se enfatizó la importancia de evitar a toda costa el cruce a pie o en vehículo por zonas inundadas, pasos a desnivel anegados, arroyos, ríos y vados de respuesta rápida, los cuales representaban un peligro constante durante los periodos de precipitación intensa.
Se hizo un llamado directo a los automovilistas y transportistas para extremar las medidas de precaución al conducir sobre la carpeta asfáltica, sugiriendo mantener una distancia prudente respecto a otros vehículos, encender las luces intermitentes en caso de baja visibilidad y reducir la velocidad habitual de desplazamiento. La corporación de auxilio reiteró la necesidad de mantenerse atentos a las actualizaciones del pronóstico del tiempo y a las indicaciones preventivas emitidas de manera exclusiva a través de los canales de comunicación y cuentas oficiales del Gobierno del Estado de Nuevo León y de la propia corporación de emergencia.
Fuente: Tribuna
