Ciudad de México.- La relación entre la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, y la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, es tensa. Su cruce más reciente se dio por el retiro de un par de estatuas del ‘Che’ Guevara y Fidel Castro en un parque de la alcaldía.

La Cuauhtémoc podría ser considerada como la ‘capital de la capital’, por la importancia económica y política que representa para la Ciudad de México, por lo que ambos gobiernos se ven obligados a trabajar en conjunto constantemente, aunque con poca coordinación.

Prueba de la importancia de la exdelegación es su presupuesto asignado del gobierno de la ciudad, que es de poco más de 4,000 millones de pesos, la tercera, solo detrás de los presupuestos de Iztapalapa y GAM.

¿A dónde va el presupuesto?

De esta bolsa presupuestal destaca la asignación de 178.5 millones de pesos a través del Presupuesto Participativo para proyectos vecinales, así como 143.3 millones de pesos destinados al Fondo de Infraestructura Básica y 77.5 millones para el Fondo de Repavimentación de vialidades prioritarias.

Vale la pena recordar que la asignación de recursos depende enteramente del gobierno capitalino, sin voz o voto del distrito, lo que genera choques entre lo que quiere la alcaldía y lo que distribuye el gobierno.

El choque político solo hace más evidente la importancia de la demarcación y el peso político y económico que representa hacerse con ella; además, los números confirman la prioridad operativa de la Cuauhtémoc.

Fuente: Tribuna