Ciudad de México.- La Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados aprobó este martes 8 de septiembre el dictamen que propone establecer el requisito de nacionalidad única para quienes aspiren a la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
La iniciativa, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, recibió 26 votos a favor, cinco en contra y ninguna abstención. Con la aprobación en comisión, el proyecto fue enviado a la Mesa Directiva de San Lázaro para continuar con el proceso legislativo y posteriormente ser discutido por el Pleno.
¿Qué plantea la reforma sobre la doble nacionalidad?
El proyecto contempla modificaciones a los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, con el objetivo de establecer reglas específicas sobre la nacionalidad de quienes encabecen los poderes ejecutivos federal y locales.
La propuesta no busca eliminar la doble nacionalidad de los mexicanos ni impedir que las personas que cuentan con ella participen en la vida pública. La restricción estaría enfocada específicamente en quienes pretendan ocupar los principales cargos ejecutivos del país.
De acuerdo con el dictamen, una persona mexicana por nacimiento que también tenga otra nacionalidad podría competir por la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, siempre que renuncie previamente y de manera efectiva a la segunda nacionalidad, conforme al procedimiento establecido en la Ley de Nacionalidad.
La condición de nacionalidad única, además, tendría que mantenerse durante todo el periodo en que se ejerza el cargo. Es decir, quien ocupe alguno de estos puestos no podría adquirir, solicitar o invocar otra nacionalidad mientras permanezca en funciones.
¿Qué acciones quedarían prohibidas para quienes ocupen estos cargos?
Entre las conductas que el proyecto considera incompatibles con el ejercicio del cargo se encuentran utilizar un pasaporte o documento de identidad expedido por otro Estado, ejercer derechos políticos vinculados con otra ciudadanía o solicitar protección diplomática de un país extranjero.
La iniciativa sostiene que estas restricciones tienen como propósito garantizar que quienes encabecen los poderes ejecutivos respondan exclusivamente ante el Estado mexicano.
Durante la discusión en comisión también hubo voces en contra. El diputado panista Federico Döring pidió modificar el orden del día para abrir un parlamento abierto, argumentando que millones de mexicanos viven fuera del país y podrían contar con doble nacionalidad, pero la propuesta fue rechazada.
Por su parte, la diputada de Movimiento Ciudadano, Iraís Virginia Reyes de la Torre, cuestionó el planteamiento al señalar que la Constitución reconoce como mexicanos por nacimiento tanto a personas nacidas en territorio nacional de padres extranjeros como a quienes nacen en otro país siendo hijos de madre o padre mexicanos.
La legisladora sostuvo que nadie decide las circunstancias de su nacimiento ni quiénes serán sus padres, por lo que consideró que contar con otra nacionalidad no determina por sí mismo la capacidad de una persona para servir a México. También criticó la forma en que, a su juicio, se desarrollan algunas discusiones en la Cámara de Diputados y acusó a la mayoría legislativa de evitar el análisis de propuestas en lo particular.
Con la aprobación registrada este martes, el dictamen continuará su ruta legislativa en la Cámara de Diputados. El siguiente paso será su discusión ante el Pleno de San Lázaro, donde los legisladores deberán determinar si la propuesta avanza hacia las siguientes etapas del proceso de reforma constitucional.
Fuente: Tribuna
