Monterrey, Nuevo León. – El Gobierno del Estado de Nuevo León determinó suspender, de manera temporal y hasta nuevo aviso, la obligatoriedad de presentar la Constancia de Tratamiento para la Prevención de Gusano Barrenador del Ganado para la movilización de bovinos dentro del territorio estatal. La medida, dada a conocer por el secretario de Desarrollo Regional y Agropecuario, Marco González, busca aligerar la carga administrativa y económica para las familias dedicadas a la actividad pecuaria en la región, sin descuidar la estrategia de contención de esta plaga fitosanitaria.
De acuerdo con la dependencia estatal, la suspensión de este documento específico aplica solo para los traslados que se realicen de forma interna, es decir, entre municipios o comunidades pertenecientes a Nuevo León. Con esta decisión, las autoridades calculan que los productores locales obtendrán un ahorro aproximado de entre 3 mil y 4 mil pesos por cada cabeza de ganado movilizada, además de reducir de forma significativa el tiempo invertido en la realización de los trámites ante las instancias reguladoras.
La disposición cuenta con el respaldo de diversos organismos del gremio, integrados en el Comité Estatal de Sanidad Animal, la Unión Ganadera Regional de Nuevo León, asociaciones locales de productores, empresas engordadoras, la industria empacadora de carne, criadores de ganado de registro y la Facultad de Agronomía de la Universidad Autónoma de Nuevo León. La autoridad precisó que la medida se encuentra alineada con las directrices del Dispositivo Nacional de Emergencia de Sanidad Animal, instrumento implementado a nivel federal ante la presencia y avance del gusano barrenador en el país.
A pesar de la flexibilización interna, las reglas para la introducción o salida de animales del territorio nuevoleonés se mantendrán bajo un régimen de estricta supervisión. Todo cargamento ganadero que pretenda ingresar a la entidad desde otros estados de la República o que vaya a ser trasladado fuera de los límites de Nuevo León deberá contar con la Constancia de Tratamiento para la Prevención de Gusano Barrenador. Para asegurar el cumplimiento de esta norma, se reforzará la vigilancia en las instalaciones de engorda y en los Puntos de Verificación e Inspección Sanitaria ubicados en los accesos estratégicos, tales como las estaciones de Linares y Tepetate.
En cuanto a los protocolos específicos para la movilidad local, la normativa contempla que el traslado de animales hacia centros de acopio, subastas ganaderas y puntos de inspección autorizados por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria no requerirá la constancia previa, siempre y cuando los ejemplares no exhiban heridas o presencia de gusaneras. En los casos en que los bovinos sufran lesiones durante el trayecto o estas se detecten al llegar a su destino, deberán ser evaluados y atendidos por médicos veterinarios responsables autorizados capacitados en la materia para emitir la certificación correspondiente.
El transporte de ganado bovino destinado al sacrificio inmediato en rastros estará exento de la constancia de tratamiento contra la plaga, aunque los dueños continuarán obligados a presentar la documentación zoosanitaria habitual y someter a los animales a la revisión física correspondiente. Las autoridades remarcaron que queda prohibida la movilización de cualquier ejemplar que presente miasis o heridas antes del embarque, como una medida de mitigación del riesgo de propagación.
Las autoridades pecuarias hicieron énfasis en que la exención de la constancia no elimina los requerimientos de sanidad básicos. Cualquier movilización de ganado en el territorio estatal deberá contar sin excepción con el Registro Electrónico de Movilización, así como con los dictámenes vigentes que acrediten que los animales se encuentran libres de tuberculosis y brucelosis.
El plan de blindaje sanitario se complementará con la continuidad de brigadas permanentes de detección en zonas rurales, la dispersión de moscas estériles para frenar la reproducción biológica del insecto, la instalación de trampas de monitoreo y la operación de volantas itinerantes en tramos carreteros de la entidad. A esto se suma la habilitación de 22 nuevos centros de inspección y la entrega constante de kits de prevención y curación a los productores pecuarios de Nuevo León.
Fuente: Tribuna
