Monterrey, Nuevo León. – El Club de Fútbol Monterrey concretó su retorno a la ciudad tras concluir su participación en la Leagues Cup, certamen en el que finalizó como subcampeón al ser derrotado por el Deportivo Toluca en la disputa por el título. A su arribo al Aeropuerto Internacional de Monterrey, la delegación albiazul mantuvo una postura de hermetismo frente a los medios de comunicación reunidos en el lugar. Ningún futbolista ni integrante del cuerpo técnico brindó declaraciones respecto al resultado obtenido en el encuentro decisivo, pese a las solicitudes de los reporteros presentes.
El ambiente en la terminal aérea reflejó el impacto anímico causado por la pérdida del campeonato internacional. Entre los elementos que mostraron mayor afectación tras el desenlace del partido figuraron el atacante argentino Lucas Ocampos y el defensor central Carlos Salcedo, cuyos gestos evidenciaron el pesar por la imposibilidad de conseguir el trofeo. La plantilla viajó acompañada por miembros de la directiva y la estructura deportiva de la institución, entre los que se encontraban Walter Ervitti, Dennis Te Kloese, Pedro Esquivel y Manuel Filizola, quienes estuvieron junto al grupo durante el traslado de regreso a la capital neoleonesa.
Tras el desgaste acumulado durante el torneo interligas y el posterior viaje, el cuerpo técnico determinó otorgar el lunes como jornada de descanso obligatorio para todo el plantel profesional. El objetivo de este paréntesis es permitir la recuperación física y la asimilación emocional del resultado previo al reinicio de los entrenamientos. De acuerdo con la planificación oficial del club, los jugadores están citados para reanudar las prácticas el martes por la mañana en las instalaciones del complejo deportivo de la institución, donde comenzarán la puesta a punto para los siguientes compromisos en la agenda competitiva.
El panorama deportivo no concede un amplio margen de maniobra para el análisis prolongado de la derrota en la Leagues Cup, debido a la proximidad del encuentro de mayor relevancia local para la afición regiomontana. En la agenda inmediata del conjunto albiazul figura la edición número 143 del Clásico Regio frente a los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León, pactado para disputarse este sábado 12 de septiembre. Esta situación obliga a la escuadra a reorientar la concentración de forma acelerada hacia el enfrentamiento ante su tradicional rival de la ciudad.
Para el cuerpo técnico encabezado por Matías Almeyda, el principal reto de la semana radica en reconstruir la moral del grupo y corregir los detalles tácticos evidenciados en el choque decisivo ante la escuadra mexiquense. En jornadas anteriores, el propio estratega había manifestado que la obtención o pérdida del título internacional no modificaba el rumbo ni las bases del proyecto deportivo, una postura que ahora deberá ponerse a prueba durante las sesiones de entrenamiento. La exigencia de afrontar un compromiso de alta intensidad ante el conjunto felino demanda una respuesta futbolística inmediata.
El retorno silencioso a Monterrey marca la conclusión de la experiencia internacional y el inicio de un microciclo de trabajo determinante para el resto del semestre. Con escasas jornadas de preparación en la cancha, Rayados necesitará dejar atrás el golpe del subcampeonato para concentrar la totalidad de sus recursos futbolísticos en el partido del próximo sábado, un escenario que requerirá máxima atención frente a las pretensiones de la afición local.
Fuente: Tribuna
