San Nicolás de los Garza, Nuevo León. – El municipio de San Nicolás de los Garza marcó una postura clara frente a los proyectos de gestión vehicular impulsados por el gobierno de Nuevo León, al confirmar de forma oficial que en su territorio no se impondrán restricciones de tránsito ni se aplicarán medidas punitivas contra los automovilistas que circulen a bordo de unidades con matrículas procedentes de otras entidades de la República Mexicana.
Durante un pronunciamiento público emitido en el contexto del debate metropolitano sobre el control del flujo vehicular, el alcalde Daniel Carrillo Martínez fue categórico al señalar que la administración municipal a su cargo determinó no sumarse a las disposiciones relativas al denominado ‘Pase Turístico’, un esquema que el Ejecutivo estatal ha planteado para supervisar y limitar la circulación de automóviles foráneos dentro de la zona metropolitana.
El edil nicolaíta sostuvo que la referida medida carecerá de validez práctica dentro de los límites territoriales de su demarcación, garantizando de este modo que los conductores provenientes de otros estados podrán desplazarse con absoluta libertad por las arterias locales, exentos de la obligación de tramitar el documento digital o físico propuesto a nivel estatal y libres del riesgo de ser sancionados por esta causa administrativa.
“Nosotros no vamos a restringir bajo ninguna circunstancia el libre tránsito de los vehículos foráneos, tramiten o no el denominado pase turístico que ha impuesto el gobierno estatal”, declaró de forma directa el mandatario municipal al fijar la postura institucional de su gobierno ante la ciudadanía y los medios de comunicación locales.
Carrillo Martínez adelantó que las corporaciones operativas y los elementos adscritos a la Secretaría de Movilidad y Tránsito de San Nicolás recibieron instrucciones precisas para no instalar retenes, puntos de revisión específicos ni operativos de fiscalización orientados a detectar automotores foráneos con el propósito de emitir amonestaciones, infracciones o apercibimientos relacionados con la ausencia de la constancia turística estatal.
El alcalde argumentó que la decisión de su gobierno municipal se fundamenta también en el análisis crítico de las justificaciones presentadas por las autoridades estatales, señalando que, desde su perspectiva, el gobierno central no ha aportado elementos objetivos ni bases de datos verificables que demuestren una relación directa entre el tránsito de vehículos con registro foráneo y la incidencia de delitos o problemas graves de orden público en la región.
“No hay estadísticas acerca de que las placas foráneas generen un problema público, no hay estadísticas que avalen que los autos foráneos generen violencia”, puntualizó el presidente municipal, poniendo en entredicho el argumento de seguridad pública que en ocasiones se maneja para avalar este tipo de restricciones de alcance metropolitano.
Profundizando en su análisis sobre la naturaleza de la directriz gubernamental, el edil calificó el proyecto del pase turístico como una disposición de tintes cuestionables y sugirió que detrás de las limitaciones a la circulación vehicular podría encontrarse un trasfondo de carácter fiscal o recaudatorio, orientado a captar recursos adicionales para las arcas estatales a costa de los visitantes y automovilistas que cruzan a diario el territorio nuevoleonés.
“Lo que percibo es que es una medida perversa del Estado quizá para establecer más adelante un modelo recaudatorio”, expresó el alcalde al externar su inquietud sobre el rumbo que podrían adoptar las políticas públicas de movilidad si no se priorizan las verdaderas necesidades de la infraestructura urbana y la ciudadanía.
La medida adoptada por la administración nicolaíta refleja además las complejidades y tensiones recurrentes en la coordinación de las políticas públicas metropolitanas en Nuevo León, donde las autoridades locales reclaman con frecuencia mayor autonomía y peso en las decisiones que afectan de manera directa la dinámica diaria de sus habitantes y la economía regional. Mientras el estado busca esquemas de control y ordenamiento vial, los municipios priorizan el flujo comercial y la agilidad en el desplazamiento urbano.
Con este posicionamiento, San Nicolás aporta certidumbre a los miles de conductores que por motivos laborales, familiares o comerciales transitan con frecuencia por la zona metropolitana, estableciendo un contraste notable con los lineamientos de movilidad planteados por la administración estatal y reafirmando su autonomía operativa en materia de tránsito local.
Fuente: Tribuna
