Monterrey, Nuevo León. – El estado de Nuevo León se perfila para registrar el mayor crecimiento porcentual en materia de gasto programable federal dentro del proyecto del Paquete Económico, de acuerdo con la evaluación preliminar de la propuesta remitida por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público a la Cámara de Diputados federal. El análisis de los documentos presupuestales indica que la entidad recibirá una asignación superior en comparación con el ejercicio fiscal anterior, posicionándose como una de las regiones con mayor recepción de recursos para el desarrollo de proyectos estratégicos de infraestructura, obra pública y servicios básicos.

Dentro de las proyecciones financieras contempladas para el estado, el documento gubernamental prevé un incremento en los montos destinados a las participaciones y aportaciones federales correspondientes a los ramos generales de transferencia de recursos a las entidades federativas. Estas partidas están diseñadas para robustecer las finanzas estatales y municipales, garantizando la operación de los servicios públicos esenciales y la atención a las demandas prioritarias de la población en materia de desarrollo social y urbano.

El proyecto presupuestario federal considera la asignación de recursos específicos orientados a fondear programas de inversión de gran envergadura dentro del territorio nuevoleonés. Entre las obras de infraestructura más destacadas que recibirán fondos federales figura el proyecto ferroviario enfocado en la conectividad regional, así como recursos destinados al sector energético que contemplan trabajos de mantenimiento y optimización en complejos de refinación e instalaciones estratégicas de generación eléctrica ubicadas en la zona metropolitana y municipios periféricos.

En el sector de la salud pública, la planeación financiera federal contempla inversiones para la ampliación de la infraestructura médica y la modernización de unidades hospitalarias existentes, con el propósito de mejorar la cobertura de atención a los derechohabientes y consolidar la capacidad de respuesta del sistema sanitario estatal frente a la creciente demanda poblacional.

En paralelo al análisis de la proyección presupuestaria federal, el Poder Legislativo del Estado de Nuevo León desahogó temas fundamentales para la gobernabilidad y el marco regulatorio local. En sesión plenaria, las distintas fuerzas políticas representadas en el Congreso local aprobaron por unanimidad la agenda temática mínima que guiará los trabajos legislativos durante el primer periodo ordinario de sesiones correspondiente al último año de ejercicio de la actual legislatura.

La propuesta, impulsada desde la instancia de coordinación interna del órgano legislativo, establece como uno de sus ejes rectores prioritarios el estudio, discusión y eventual aprobación del paquete fiscal estatal y municipal. Este apartado comprende los proyectos vinculados con las leyes de ingresos y egresos tanto del gobierno central como de las administraciones municipales, la actualización de las disposiciones de hacienda pública, las tablas de valores catastrales y las adecuaciones necesarias al ordenamiento fiscal de la entidad.

La agenda legislativa acordada por los diputados locales contempla la presentación y análisis de diversas reformas constitucionales de gran calado, enfocadas en fortalecer los principios de transparencia, rendición de cuentas y la organización y funcionamiento del Poder Judicial local. Del mismo modo, se prevé la creación de nuevos marcos normativos orientados a regular sectores emergentes y de alto impacto social, tales como la economía circular, los procedimientos administrativos, las políticas públicas en favor de la juventud, la educación superior, así como la protección integral de grupos en situación de vulnerabilidad, entre los que destacan las personas migrantes, refugiadas, desplazadas y retornadas, además de la actualización de las normativas de protección civil.

El plan de trabajo del Congreso incluye también modificaciones sustanciales a un amplio abanico de leyes estatales ya existentes. Estas reformas abarcan materias tan diversas como la protección al medio ambiente, la gestión y el saneamiento del agua potable, la movilidad urbana, la salvaguarda de los derechos de niñas, niños y adolescentes, el sistema educativo, la salud pública, el fomento al desarrollo rural y la prevención de la violencia contra las mujeres, así como la garantía de los derechos de las personas adultas mayores.

Con la sincronización de estas perspectivas presupuestarias a nivel federal y la consolidación de la agenda de trabajo parlamentario en el ámbito local, Nuevo León encara un tramo fundamental en su desarrollo institucional, donde la coordinación intergubernamental y la definición de prioridades legislativas buscan dar certidumbre económica y social a la población en el corto y mediano plazo.

Fuente: Tribuna