Monterrey, Nuevo León. – De cara a una nueva edición del tradicional enfrentamiento del fútbol regiomontano, el director técnico de los Rayados, Matías Almeyda, emitió un pronunciamiento público para solicitar a la afición albiazul un trato respetuoso hacia el estratega rival, Víctor Manuel Vucetich, quien volverá a pisar el terreno de juego del estadio local enfundado en los colores del acérrimo rival deportivo. Las declaraciones del timonel argentino se centraron en la importancia de reconocer la trayectoria histórica y los logros obtenidos por el experimentado entrenador durante su paso previo por la institución blanquiazul, y se distanció de las iniciativas de rechazo que un sector de la fanaticada ha manifestado en los días previos al compromiso oficial.

Almeyda fue categórico al señalar que considerar un recibimiento hostil constituiría una equivocación, y fundamentó su postura en el legado de campeonatos y momentos memorables que el estratega construyó en beneficio del club regiomontano. El técnico destacó que, más allá de las circunstancias actuales y de los colores que cada profesional defiende en el presente, la memoria deportiva exige valorar a quienes aportaron triunfos trascendentales a la historia de la institución. Invitó a los seguidores a manifestarse de una manera que refleje la gratitud hacia su pasado glorioso, recordando que los sentimientos humanos dentro del deporte son diversos, pero el reconocimiento a la excelencia y a los títulos conseguidos debe prevalecer ante cualquier animadversión coyuntural.

El regreso de Vucetich al escenario albiazul representa un acontecimiento cargado de simbolismo emocional, al tratarse de su segunda visita al inmueble desde su salida formal de la dirección técnica del equipo. La novedad en esta ocasión radica en su presencia al frente del conjunto universitario, un factor que ha incrementado la expectativa en el entorno y motivado expresiones de inconformidad entre los aficionados que resienten su actual afiliación con el clásico rival. El actual timonel de los Rayados insistió en que el respeto a la trayectoria profesional y a la institución debe mantenerse como un valor prioritario por encima de la polarización que generan los duelos de máxima rivalidad regional.

Al profundizar en su análisis sobre el entorno que rodea al partido, el técnico sudamericano desvió la atención de los factores extracancha para concentrarse en la dinámica competitiva que impera en la antesala del compromiso. Al ser cuestionado sobre las circunstancias particulares en las que ambas escuadras llegan a este capítulo del torneo, Almeyda enfatizó que las estadísticas recientes, el historial de enfrentamientos previos y las ubicaciones numéricas que los equipos ocupan en la clasificación general carecen de valor predictivo cuando se trata de un partido de esta envergadura futbolística.

El entrenador argumentó que caer en la tentación de confiarse debido a la posición relativa que los Rayados ostentan en la tabla respecto a su rival en turno representaría un error grave en la planeación deportiva y en la mentalidad del grupo. Para el cuerpo técnico albiazul, el derbi norteño se rige por su propia dinámica durante el tiempo reglamentario, un lapso en el cual las condiciones previas se desvanecen por completo y la concentración táctica, la disputa de cada sector de la cancha y el aprovechamiento de las oportunidades definen el rumbo del resultado final. El plantel busca mantener la estabilidad mental y el enfoque absoluto en el terreno de juego, y se blinda ante la presión mediática circundante y prioriza el trabajo colectivo necesario para encarar con máxima autoridad el compromiso oficial en el balompié nacional.

Fuente: Tribuna