Ciudad de México. – El pan dulce ya forma parte del patrimonio protegido de la Ciudad de México. El Gobierno capitalino declaró los saberes y prácticas vinculados con su elaboración como Patrimonio Cultural Inmaterial, reconocimiento que coloca bajo protección pública un oficio transmitido durante generaciones.
La declaratoria, emitida por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, y publicada en la Gaceta Oficial, no protege una concha, una oreja o una pieza específica. El centro son los conocimientos, técnicas, procesos y prácticas sociales que han mantenido viva la panadería tradicional y que forman parte de la memoria cotidiana de la capital.
El cambio rebasa el reconocimiento simbólico. A partir del decreto, la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México deberá impulsar un Plan de Salvaguardia y las instituciones involucradas tendrán que desarrollar acciones encaminadas a preservar y transmitir estos saberes.
La declaratoria coincide con el Primer Festival del Pan Dulce Mexicano, que este fin de semana ocupa la Utopía Elena Poniatowska Amor, en Coyoacán. El encuentro comenzó el 11 de septiembre y continuará hasta el domingo 13, de 8:00 a 20:00 horas, de acuerdo con la Secretaría de Cultura capitalina.
La nueva condición patrimonial cambia también la lectura de esa cotidianidad: lo que se preserva no es solamente el producto terminado, sino el oficio y la cadena de conocimientos que permiten que continúe existiendo.
Con la declaratoria, la CDMX incorpora al pan dulce a su política formal de preservación cultural y reconoce a las comunidades panaderas como portadoras de un patrimonio vivo cuya continuidad dependerá ahora también de las acciones de salvaguardia que instrumente el Gobierno capitalino.
Fuente: Tribuna
