Monterrey, Nuevo León. – Después de más de cinco años de enfrentar cortes constantes en el suministro de energía eléctrica, la Comisión Federal de Electricidad (CFE), en estrecha coordinación con Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey y las áreas de Servicios Públicos municipales, pondrá en marcha un plan de intervención integral. El propósito principal de estas acciones es identificar y atender de raíz las fallas técnicas que han impactado a los vecinos, locatarios y comerciantes del tradicional Barrio Antiguo, ubicado en el municipio de Monterrey.
El acuerdo institucional se concretó tras una reunión de trabajo celebrada entre un grupo aproximado de 15 locatarios y residentes del sector, quienes sostuvieron un diálogo directo con los representantes de las tres dependencias involucradas. Durante el encuentro, ambas partes determinaron que los trabajos de inspección y saneamiento inicien en el transcurso de la próxima semana, con el firme objetivo de dar una respuesta definitiva a una problemática añeja que ha afectado la dinámica económica y social de la zona.
De acuerdo con el esquema operativo planteado por las autoridades, la participación de Servicios de Agua y Drenaje consistirá en realizar labores prioritarias de desazolve y limpieza profunda en los registros subterráneos pertenecientes a la CFE. Estas instalaciones se han visto comprometidas debido a que se encuentran saturadas de aguas negras, a pesar de que su diseño estructural original está destinado a la recepción y conducción del agua pluvial.
Marco Juárez, director operativo de la zona Golfo Norte de la CFE, explicó que para llevar a cabo estas maniobras técnicas de manera segura será necesario interrumpir el flujo eléctrico en los sectores donde se realicen las intervenciones. Esto generará cortes programados en el suministro mientras el personal operativo labora en el sitio. Las autoridades puntualizaron que el tiempo total que requerirá concluir esta intervención aún no puede precisarse con exactitud, ya que dependerá del retiro total del agua acumulada y de la evaluación precisa del daño real en la infraestructura eléctrica subterránea.
Ante la posibilidad de nuevas interrupciones en el servicio, los vecinos manifestaron su profunda preocupación por el impacto económico que esto podría acarrear para los establecimientos comerciales. Por ello, solicitaron que las maniobras en el sistema subterráneo se concentren de manera exclusiva durante los días lunes y martes. Argumentaron que el Barrio Antiguo registra su mayor afluencia de visitantes, comensales y clientes durante los fines de semana, por lo que cualquier corte de luz en esos días incrementaría las afectaciones a la economía local.
Rubén Rojas, locatario, residente y miembro activo de la mesa directiva del Barrio Antiguo, destacó que los apagones han llegado a prolongarse hasta cuatro días por semana de forma intermitente. Ante este panorama, valoró la voluntad de coordinación entre las distintas instancias gubernamentales como una vía real hacia la solución definitiva. Indicó que la presencia conjunta de las autoridades representa un avance significativo para la gobernanza del centro histórico.
Las repercusiones acumuladas de estas fallas eléctricas han obligado a diversos establecimientos de la zona a incurrir en gastos extraordinarios para poder sostener sus operaciones cotidianas. Rodrigo Ríos, propietario de conocidos negocios locales como el Café Iguana y el Salón Morelos, detalló que se vio en la imperiosa necesidad de adquirir una planta de luz propia. Explicó que la falta de un suministro eléctrico constante pone en grave riesgo la realización de eventos musicales con artistas nacionales e internacionales, comprometiendo contratos y compromisos con asistentes que adquieren boletos, vuelos y hospedajes.
Con estas acciones coordinadas, los habitantes y comerciantes confían en que se logre determinar el origen de las fallas para avanzar hacia una solución permanente en beneficio de la comunidad.
Fuente: Tribuna
