Monterrey, Nuevo León. – La insuficiencia de vehículos de emergencia, el desabasto de medicamentos y la suspensión de brigadas médicas en los municipios rurales y de la periferia de Nuevo León generaron el lunes un frente común entre legisladores de distintas expresiones políticas en el Congreso del Estado

Diputados locales de Morena, Acción Nacional (PAN) y el Partido Revolucionario Institucional (PRI) presentaron por separado diversos oficios y posicionamientos en la Oficialía de Partes para exigir a las autoridades estatales una intervención inmediata que garantice el derecho constitucional a la salud en las regiones más alejadas de la zona metropolitana.

Durante la jornada legislativa, las problemáticas estructurales del sistema sanitario estatal fueron expuestas con datos y casos específicos por los representantes populares. La diputada de Morena, Grecia Benavides Flores, advirtió sobre la gravedad que representa la carencia absoluta de ambulancias en demarcaciones como Juárez, donde —según señaló— la falta de transporte médico oportuno ha provocado consecuencias fatales para los habitantes que requieren traslados urgentes a centros hospitalarios de mayor complejidad. Benavides hizo un llamado enfático a establecer una coordinación más estrecha entre las administraciones municipales y el Gobierno estatal con el propósito de mitigar este rezago histórico.

En la misma línea, Tatiana Clouthier Carrillo, aspirante a la Coordinación de la Defensa de la Transformación en la entidad, externó su profunda preocupación por la reciente suspensión de las brigadas de salud que operaban de manera itinerante en las comunidades rurales. Clouthier indicó que ha recabado múltiples quejas ciudadanas que evidencian la vulnerabilidad en la que viven miles de familias ante la ausencia de servicios preventivos y de primer contacto, cuestionando además la priorización del gasto público frente a las necesidades más apremiantes de la población neoleonesa.

El legislador plurinominal del PAN, Ignacio Castellanos Amaya, aportó cifras técnicas sobre el déficit de vehículos de emergencia en la entidad. Castellanos detalló que actualmente operan apenas 47 ambulancias en el área metropolitana, una cifra inferior a las 100 unidades que se estiman necesarias para cubrir la demanda real de la población. El diputado recordó que promovió una iniciativa orientada a garantizar al menos una ambulancia por municipio, la cual fue aprobada en su momento por el pleno legislativo pero vetada por el Poder Ejecutivo estatal. Denunció que las malas condiciones de los caminos rurales agravan la situación, obligando en ocasiones a trasladar a mujeres embarazadas en camionetas de servicios primarios.

Desde la bancada del PRI, el diputado Javier Caballero centró sus críticas en las comunidades del sur de Nuevo León, una región que, a su juicio, ha permanecido en el olvido institucional en materia sanitaria. Caballero denunció un persistente desabasto de médicos generales y fármacos en los consultorios rurales. Para solucionar esta problemática estructural, Caballero y Castellanos impulsaron una iniciativa conjunta encaminada a crear un fondo especial de protección civil que dote a los municipios rurales de infraestructura básica para emergencias. Caballero calificó el panorama actual como una situación crítica que afecta de manera desproporcionada a adultos mayores y personas con enfermedades crónicas, quienes enfrentan obstáculos severos para recibir atención médica digna.

El reclamo unánime de los legisladores pone de manifiesto la creciente presión política sobre la administración estatal para replantear la estrategia presupuestaria en materia de salud pública. Mientras las demandas continúan acumulándose en la Oficialía de Partes del Congreso local, los habitantes de la periferia y del sur del estado permanecen a la espera de soluciones concretas que garanticen el acceso equitativo a servicios de emergencia y atención médica de calidad, elementos indispensables para el bienestar social en toda la geografía neoleonesa.

Fuente: Tribuna