Monterrey, Nuevo León. – Ante el incremento en el uso de scooters en las principales avenidas y arterias viales de Monterrey, el gobierno municipal anunció que se encuentra preparando una reforma al Reglamento de Tránsito con el objetivo de restringir su circulación y salvaguardar la seguridad de la ciudadanía. La medida busca ordenar la micromovilidad sin llegar a prohibir estos vehículos ligeros, estableciendo restricciones claras sobre las vías donde su tránsito representa un riesgo latente para conductores y peatones.

El secretario del Ayuntamiento, César Garza Villarreal, informó que este próximo viernes se llevará a cabo una mesa de trabajo formal donde se presentará un anteproyecto de iniciativa. Dicha propuesta será analizada y, de ser aprobada en esta fase preliminar, se turnará posteriormente al Cabildo municipal para su discusión y posible aprobación final orientada a reformar el marco normativo vigente en la materia.

Durante una declaración sobre el tema, el funcionario municipal detalló que el propósito central de esta regulación no es prohibir el uso de estos instrumentos de transporte alternativo, sino delimitar las vialidades específicas en las que no se permitirá su paso. “El objetivo de la regulación es restringir la utilización de este tipo de instrumentos de micromovilidad en arterias principales y secundarias de nuestro municipio; es decir, no podemos prohibir su uso, pero sí podemos restringir vialidades sobre las que no se puedan utilizar porque ponen en riesgo su vida y ponen en riesgo la vida de terceras personas también”, apuntó Garza Villarreal.

La iniciativa contempla un alcance amplio que incluirá tanto a los vehículos ligeros que operan bajo esquemas de concesión municipal como a aquellos dispositivos que los ciudadanos adquieren libremente en establecimientos comerciales y que son empleados para traslados personales o mediante aplicaciones de reparto digital. El crecimiento de esta modalidad de transporte ha generado preocupación entre las autoridades locales debido a su incursión en vialidades de alta velocidad y flujo vehicular pesado.

Como ejemplo de las zonas críticas, el secretario del Ayuntamiento mencionó arterias donde su presencia se ha vuelto común pese al peligro para los usuarios y terceros. “No pueden circular por Gonzalitos, no puede circular por Leones, por avenidas principales, y lamentablemente hay personas que por no tener otra alternativa lo están utilizando; ponen en riesgo su vida y ponen en riesgo la vida también de los demás conductores, que a veces por evitar impactarlos terminan ocasionando colisiones mayores”, advirtió el funcionario.

La administración municipal descartó por el momento la posibilidad de implementar un sistema de placas o matriculación obligatorio para estos vehículos ligeros, debido a que no cumplen con los parámetros técnicos que marca la legislación vigente en materia de transporte y vialidad. Garza Villarreal explicó que la ley estatal contempla la obligatoriedad de placas solo para aquellos vehículos que superan un promedio de 25 kilómetros por hora. Al encontrarse la micromovilidad por debajo de este umbral de velocidad, el enfoque regulatorio debe centrarse en delimitar los espacios de circulación segura.

“La ley contempla cuándo un vehículo debe ser sujeto a placas, es decir, cuando supere los 25 kilómetros por hora en promedio. Cualquier vehículo que tenga la capacidad de superar esa velocidad debe tener placas. La micromovilidad está considerada en una escala hacia abajo; simplemente tenemos que regular dónde se pueden usar y dónde no se pueden usar y cómo se deben de utilizar”, puntualizó.

Las autoridades municipales reconocieron que en la actualidad no se cuenta con un padrón o registro oficial exhaustivo de todos los vehículos ligeros que los habitantes adquieren por cuenta propia en el mercado. Sin embargo, enfatizaron que el incremento constante en el número de usuarios en la vía pública hace imperativo establecer criterios normativos claros que permitan ordenar el tránsito urbano y reducir la incidencia de accidentes viales en distintos puntos clave de la ciudad metropolitana.

Fuente: Tribuna