Monterrey, Nuevo León. – Durante el octavo mes del año, el comportamiento de los precios al consumidor en el Área Metropolitana de Monterrey mostró una desaceleración, situándose por debajo del promedio nacional y consolidando un respiro para la economía local. De acuerdo con el Índice de Precios al Consumidor (IPC) general, el indicador se ubicó en 3.18 por ciento, lo que representa el nivel más bajo registrado para un mes de agosto desde el año 2021. Este resultado se colocó además por debajo del 3.26 por ciento reportado a escala nacional para el mismo periodo de referencia, evidenciando un entorno de mayor estabilidad en los mercados regionales.

La tendencia a la baja en la capital de Nuevo León contrasta con los vaivenes observados en los ejercicios anteriores. Al examinar el comportamiento histórico para el mes de agosto, se advierte que en 2021 el IPC se situó en 5.25 por ciento, mientras que en 2022 escaló hasta el 7.53 por ciento en un contexto internacional marcado por fuertes presiones inflacionarias y disrupciones en las cadenas de suministro. En 2023 se contrajo a 4.16 por ciento, para volver a repuntar en 2024 con un registro de 5.11 por ciento. En 2025 descendió a 4.53 por ciento y, en agosto de 2026, alcanzó el mínimo de toda la serie analizada con el citado 3.18 por ciento.

En cuanto a la variación mensual, es decir, al comparar agosto con respecto a julio de 2026, el IPC general experimentó una contracción de 0.35 por ciento. Este decremento mensual estuvo sustentado en el comportamiento favorable de rubros de consumo masivo como alimentos, bebidas y tabaco, los cuales reportaron una disminución de 1.14 por ciento en el periodo. El sector de transporte y comunicaciones se redujo 0.01 por ciento, mientras que el rubro de vivienda experimentó una caída más pronunciada de 0.64 por ciento, asociada a factores estacionales en las tarifas de servicios básicos.

Al desglosar los productos y servicios con mayores reducciones, el reporte estadístico destaca que dentro de la categoría de alimentos, bebidas y tabaco se abarataron artículos de alta incidencia en el gasto familiar, tales como el jamón, el aguacate, la carne en pulpa, la barbacoa y el tomate. En el apartado de transporte y comunicaciones, la contención del indicador estuvo encabezada por la baja en precios de refacciones automotrices. La contracción en el sector de vivienda obedeció a la reducción en las tarifas de energía eléctrica aplicadas a los hogares de alto consumo al concluir el periodo cálido.

La tendencia general de moderación de precios no impidió que algunos componentes continuaran exhibiendo incrementos mensuales en el octavo mes. El rubro de educación y esparcimiento aumentó 0.86 por ciento, impulsado por ajustes estacionales al alza en artículos deportivos y juguetes ante el inicio del ciclo escolar. El sector de muebles, aparatos y accesorios domésticos creció 0.91 por ciento, donde se registraron aumentos en tapetes y alfombras, a pesar de que los productos de limpieza como los detergentes mostraron disminuciones. En tanto, ropa y calzado avanzó 0.05 por ciento, destacando el encarecimiento en conjuntos, y salud y cuidado personal subió 0.19 por ciento.

En el plano nacional, la inflación anual repuntó para ubicarse en 3.26 por ciento en agosto de 2026, un dato que se situó por debajo de la estimación media del consenso del mercado, la cual apuntaba a 3.30 por ciento. Las cifras oficiales dadas a conocer por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) detallan que la inflación subyacente —que excluye los productos de mayor volatilidad como alimentos frescos y energéticos— cerró en 3.88 por ciento, un porcentaje menor al 3.92 por ciento previsto por los analistas y por debajo del 3.95 por ciento reportado durante el mes previo.

El desglose nacional muestra que el componente de servicios experimentó una ligera desaceleración al colocarse en 4.33 por ciento anual, al tiempo que el segmento de mercancías aumentó 3.41 por ciento. Entre los productos que registraron mayores presiones al alza a nivel general durante el mes destacó la cebolla, la cual acumuló un incremento de 32.70 por ciento, convirtiéndose en el insumo con mayor encarecimiento en el país durante este periodo.

Fuente: Tribuna