Monterrey, Nuevo León. – El Club de Fútbol Monterrey afronta la segunda mitad del torneo Apertura 2026 con un desafío reglamentario pendiente en su plantilla: la acumulación de minutos correspondientes a la regla de menores. Ante este panorama, el director técnico del equipo albiazul, Matías Almeyda, reconoció que la falta de participación de los jugadores juveniles es un asunto que el cuerpo técnico debe resolver a la brevedad, aunque matizó que las decisiones sobre el terreno de juego responderán a criterios competitivos, descartando la imposición de futbolistas para cumplir con el requisito formal del campeonato.

Hasta el corte correspondiente a las primeras siete jornadas del certamen, el conjunto regiomontano registra un total de 196 minutos aportados por jugadores menores de edad. Con esta cifra, la institución encara el reto de sumar los 974 minutos restantes antes de que concluya la fase regular del torneo, un margen que, a juicio del estratega argentino, se mantiene dentro de los parámetros de resolución, siempre y cuando se gestione con una adecuada planeación deportiva.

Hasta el momento, la cuota de minutos juveniles en el plantel rayado ha recaído en un grupo reducido de elementos. Iker Fimbres encabeza este rubro con 101 minutos disputados en el terreno de juego, seguido por Omar Gálvez, quien acumula 67, y Aldo Patricio De Nigris, con una aportación de 28 minutos. Esta distribución refleja un contraste con los requerimientos totales de la normativa vigente de la Liga MX, obligando al cuerpo técnico a replantear la rotación de su plantilla en los compromisos venideros.

Al ser cuestionado sobre las dificultades que representa la regla para la gestión táctica del primer equipo, Almeyda reflexionó sobre la herencia deportiva recibida al asumir el cargo, señalando que los proyectos y la proyección de los jóvenes varían de un entrenador a otro. Recordó que bajo la gestión de cuerpos técnicos anteriores —encabezados por Domènec Torrent y Nicolás Sánchez—, elementos como Allen Rojas, Christian Reyes y Sebastián Rodríguez tuvieron mayor participación en el circuito profesional, un escenario que contrasta con la actual escasez de minutos para dichos perfiles en el semestre en curso.

Pese a la presión externa que genera el cumplimiento de la norma, el timonel sudamericano fue enfático al señalar que su metodología no contempla ceder ante presiones institucionales si estas comprometen el nivel competitivo del equipo. Entre los futbolistas que actualmente se mantienen a la espera de una oportunidad en el banquillo destacan perfiles con recorrido en selecciones menores y experiencia en Primera División, tales como César Bustos y César Garza, ambos integrantes de procesos mundialistas Sub-20. No obstante, la alta exigencia interna y la competencia directa por la titularidad en sus respectivas posiciones han limitado sus apariciones oficiales.

“Es un tema que tenemos que resolver, estamos a tiempo todavía y actuaremos por consecuencia, pero más que nada también por convicción. Si no puse antes, porque creía que no era el momento y, en definitiva, no es un club de amigos”, declaró el estratega durante su comparecencia ante los medios de comunicación, y subrayó que la jerarquía y el momento futbolístico de cada elemento privan por encima de cualquier condición reglamentaria.

Almeyda insistió en que el uso de los juveniles no puede convertirse en un recurso forzado que ponga en riesgo los resultados deportivos del club. El técnico advirtió que la inclusión de un canterano debe sustentarse en un proceso de preparación integral que garantice su adaptación a la máxima categoría del balompié nacional. “Yo no quiero poner un joven por poner por la regla, tengo que estar convencido de poner un joven, tengo que ver que ese joven se gana el lugar. Si el tema es ponerlo porque perdés tres puntos, ahí entra una complicación a nivel institucional”, puntualizó.

Con el calendario avanzando hacia las fechas decisivas del Apertura 2026, el cuerpo técnico de Monterrey deberá encontrar el equilibrio necesario entre la obligatoriedad normativa y la competitividad deportiva en su búsqueda por asegurar los objetivos institucionales.

Fuente: Tribuna