Monterrey, Nuevo León. – Ante la problemática persistente de la contaminación ambiental en la Zona Metropolitana de Monterrey, la Secretaría de Medio Ambiente del Estado informó que se llevan a cabo gestiones conjuntas con autoridades federales y diversas administraciones estatales para modificar la Norma Oficial Mexicana 016. Esta legislación, emitida por la Comisión Reguladora de Energía, regula las especificaciones de calidad aplicables a los petrolíferos, incluidos la gasolina, el diésel y la turbosina distribuidos en territorio nacional.

El titular de la dependencia estatal, Raúl Lozano, indicó que la calidad del combustible suministrado a la entidad constituye uno de los factores determinantes que inciden en el deterioro de la calidad del aire. Detalló que se ha conformado un grupo de trabajo interinstitucional coordinado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y la Secretaría de Energía, con la participación de gobiernos estatales, con el propósito de actualizar las disposiciones normativas vigentes desde hace años.

Durante una conferencia matutina, el funcionario enfatizó la relevancia de concretar esta modificación regulatoria para la región. Explicó que el equipo de trabajo opera para lograr que Nuevo León reciba petrolíferos con especificaciones técnicas superiores a las actuales, un reclamo histórico ante los efectos adversos que la composición de los energéticos actuales genera en el medio ambiente local.

De acuerdo con los antecedentes del proceso normativo, la revisión de la regulación estaba programada para octubre de 2025; sin embargo, la dependencia federal competente determinó extender el análisis hasta marzo de 2026. Diversas evaluaciones previas atribuyeron dichos aplazamientos a procesos de reorganización administrativa y transiciones burocráticas dentro de las instancias federales encargadas del sector energético y ambiental.

Especialistas en la materia han señalado que la quema y evaporación de combustibles con especificaciones deficientes incrementan la concentración de contaminantes criterio en la atmósfera, el ozono troposférico. Este compuesto químico, al reaccionar bajo la radiación solar, genera episodios severos de contingencia ambiental que impactan en la salud pública, propiciando padecimientos respiratorios agudos y crónicos, afecciones pulmonares, alteraciones inmunológicas y riesgos sanitarios asociados a la mortalidad prematura en sectores vulnerables de la población.

La problemática histórica del abastecimiento energético en México contempla una categorización regional que ha colocado a Nuevo León en desventaja frente a otras metrópolis del país. Desde la emisión de la norma en el año 2016, a la entidad se le han asignado clasificaciones de combustible correspondientes a la denominada clase C, mientras que zonas urbanas como la Ciudad de México y Guadalajara reciben suministros catalogados como clase AA, los cuales cuentan con menores concentraciones de azufre y componentes volátiles nocivos.

Las autoridades estatales señalaron que continuarán las mesas de trabajo técnicas y legislativas en el transcurso de los próximos meses para consolidar la propuesta de reforma. El objetivo central de estas acciones es alinear la política energética nacional con los requerimientos ambientales específicos de las regiones industriales del país, buscando disminuir las emisiones contaminantes derivadas del parque vehicular que circula a diario en la zona metropolitana de Monterrey y sus municipios periféricos.

Fuente: Tribuna