Monterrey, Nuevo León.- Monterrey volvió a la senda del triunfo en el torneo Apertura tras superar por 1-0 a Cruz Azul en la cancha del Estadio BBVA, un resultado que permite al conjunto regiomontano regresar de forma provisional a la zona de Liguilla después de semanas marcadas por la irregularidad. El encuentro, correspondiente a la novena jornada, estuvo marcado por la tensión táctica, un error en la salida que definió el rumbo del partido y la firme respuesta defensiva del cuadro local en los minutos finales.

El único tanto del encuentro llegó muy temprano en la primera mitad, específicamente al minuto 7, gracias a la incursión del mediocampista de contención César Garza. Ante la necesidad del equipo de sumar minutos con jugadores menores y las ausencias en el planteamiento táctico, Garza recibió la confianza desde el inicio y respondió de la manera más inesperada. El canterano aprovechó un titubeo en la salida del guardameta visitante Kevin Mier, quien perdió el balón en las inmediaciones de su área, dejando el arco completamente descubierto para que el joven centrocampista definiera con precisión y colocara el esférico al fondo de la red.

Este tanto no solo significó la ventaja parcial, sino que rompió una racha negativa de dos partidos consecutivos sin marcar para la escuadra albiazul, además de cortar una sequía de cinco derrotas seguidas jugando como local frente a los cementeros. Con los tres puntos sumados en este compromiso, Monterrey escaló hasta la séptima posición de la tabla general, acumulando 13 unidades y recuperando sensaciones futbolísticas positivas ante su afición.

A pesar de la ventaja tempranera, el trámite del partido mantuvo un ritmo intenso con constantes oportunidades de peligro para ambos bandos en las áreas. Los locales buscaron ampliar la diferencia mediante transiciones rápidas y rompimientos por las bandas que pusieron en aprietos a la estructura defensiva celeste. Entre las opciones más claras destacaron un remate colocado de Óliver Torres que exigió a máxima capacidad a Kevin Mier, quien se lució con una estirada providencial para evitar la caída de su arco, así como diversos disparos de media distancia que pasaron rozando los postes. La verticalidad del ataque albiazul generó volumen ofensivo, aunque la falta de precisión en el último toque impidió sentenciar el encuentro con mayor antelación. Una de las jugadas más claras se presentó en los minutos finales, cuando Ricardo Chávez desaprovechó una opción inmejorable al fallar un remate de cabeza con el arco abierto tras una serie de rebotes.

Por su parte, Cruz Azul intentó reaccionar y empujó con mayor ímpetu en el complemento en busca de la igualada. La escuadra capitalina, que llegaba a este compromiso tras cargar con el golpe anímico de perder la final de la Campeones Cup ante el Inter de Miami, exigió a fondo a la zaga regiomontana. El arquero argentino Esteban Andrada se consolidó como la figura del encuentro al intervenir de manera oportuna ante los embates visitantes. Andrada contuvo de forma consecutiva disparos peligrosos desde fuera del área y resolvió con categoría jugadas de alta exigencia, siendo su intervención más brillante un mano a mano frente a Luka Romero, donde achicó con velocidad y evitó el empate con una salvada providencial con la pierna.

Con este rendimiento defensivo, Rayados logró colgar el cero por segundo partido consecutivo, mostrando una solidez en la última línea que había sido cuestionada en fechas anteriores. La victoria en el recinto albiazul revitaliza al equipo de cara a su próximo compromiso antes del parón por la fecha FIFA, donde visitarán al Atlante en la capital del país el próximo viernes con el objetivo de consolidar su escalada en la clasificación. En tanto, Cruz Azul se mantiene en la cuarta posición del torneo, pero obligado a corregir el rumbo tras sumar descalabros importantes en las últimas semanas que han mermado su rendimiento en la parte alta de la tabla.

Fuente: Tribuna