Monterrey, Nuevo León.- El ejercicio preventivo se desarrolló en un tiempo estimado de dos minutos con 10 segundos, periodo en el cual un total de 52 personas fueron desalojadas de manera ordenada del recinto oficial. De acuerdo con las autoridades de Protección Civil del Estado, la mayor parte de la población flotante evacuada durante esta dinámica estuvo compuesta por visitantes que recorrían el museo ubicado al interior del edificio, así como turistas extranjeros que presenciaban el desarrollo de las actividades institucionales.
Erik Cavazos Cavazos, titular de la Dirección de Protección Civil de Nuevo León, destacó la relevancia de la participación ciudadana e institucional en este tipo de ejercicios preventivos, subrayando que la fecha elegida coincidió con un día considerado inhábil, lo cual puso a prueba la capacidad de respuesta bajo circunstancias operativas distintas a la rutina laboral cotidiana. El funcionario estatal detalló que en esta edición del simulacro se registró la inscripción de cerca de 5 mil inmuebles pertenecientes a los tres órdenes de gobierno —federal, estatal y municipal—, movilizando a más de 400 mil personas en todo el territorio nuevoleonés.
El diseño del ejercicio contempló una hipótesis sísmica compartida de manera coordinada con otras entidades federativas, con el propósito fundamental de evaluar la eficiencia de los protocolos de actuación ante un movimiento telúrico de mediana intensidad y mitigar posibles riesgos secundarios, tales como colapsos estructurales parciales, cortes en el suministro de servicios básicos o la atención prehospitalaria a personas lesionadas durante la contingencia.
Si bien Nuevo León no forma parte de las zonas geográficas del país con alta incidencia histórica de sismos de gran magnitud, Cavazos Cavazos enfatizó que en los últimos años se han documentado reportes instrumentales de actividad sísmica perceptible en municipios específicos de la entidad, tales como Montemorelos y Santa Catarina. Ante este escenario, la dependencia estatal reiteró que resulta indispensable consolidar de manera permanente una cultura de la prevención entre la población y los sectores productivos.
Los simulacros son instrumentos de preparación orientados a fortalecer la capacidad de respuesta tanto de las dependencias gubernamentales como de la ciudadanía ante situaciones de emergencia, permitiendo reducir los márgenes de vulnerabilidad frente a cualquier eventualidad imprevista.
Asimismo, las autoridades recordaron que la realización periódica de simulacros no se limita exclusivamente a la atención de sismos, sino que constituye una herramienta integral de adiestramiento para responder de manera adecuada ante otro tipo de emergencias cotidianas o industriales, tales como conflagraciones, fugas de materiales peligrosos o contingencias meteorológicas derivadas de precipitaciones extraordinarias. En este sentido, se exhortó a la ciudadanía a observar puntualmente las normas básicas de autoprotección durante una evacuación, las cuales incluyen no correr, no gritar ni empujar, conservar la calma en todo momento, evitar la propagación de rumores o información no verificada y acatar estrictamente las indicaciones del personal brigadista capacitado.
Durante el balance operativo posterior al simulacro, se resaltó la importancia de la coordinación interinstitucional entre la Dirección de Protección Civil estatal, las direcciones municipales de protección civil, el Cuerpo de Bomberos, la Cruz Roja Mexicana y diversas corporaciones de auxilio, operando bajo un mismo marco normativo y lenguaje operativo estandarizado para optimizar los tiempos de respuesta y la asignación de recursos en situaciones de crisis.
Finalmente, la dependencia estatal dio a conocer que los programas de capacitación para la conformación y acreditación de brigadas internas de protección civil continúan abiertos y se ofrecen de manera gratuita a instituciones educativas, complejos habitacionales, comercios y empresas privadas interesadas, reafirmando el compromiso de mantener una evaluación constante mediante ejercicios nacionales programados de manera bianual para fortalecer la resiliencia comunitaria en Nuevo León.
Fuente: Tribuna
