San Nicolás de los Garza, Nuevo León. – San Nicolás de los Garza atraviesa por un periodo de incertidumbre deportiva. El Club Tigres enfrenta uno de los arranques de torneo más discretos de los últimos veinticinco años, una situación que pone a prueba la estabilidad del plantel y compromete sus aspiraciones de clasificar a la fase final del Apertura 2026 de la Liga MX.

La reciente derrota por dos goles a cero ante FC Juárez profundizó el bache futbolístico en el que se encuentra el equipo universitario. Con este resultado, los auriazules se estancaron en siete puntos de veintisiete posibles tras disputarse las primeras nueve jornadas del campeonato, producto de un saldo desfavorable de una victoria, cuatro empates y cuatro descalabros, lo que se traduce en una efectividad del 25.9 por ciento.

El contraste con la historia reciente de la institución es evidente. Desde el año 2001, el promedio habitual del conjunto felino en las primeras nueve fechas se sitúa en los catorce puntos, el doble de la cosecha actual. Al revisar los torneos cortos desde el Apertura 2001, solo una plantilla anterior había registrado una cifra inferior a estas alturas de la competencia: el Clausura 2009, certamen en el cual sumaron seis unidades en el mismo número de encuentros.

Los antecedentes históricos añaden presión al rendimiento actual. En los torneos donde Tigres ha alcanzado la novena jornada con un registro igual o menor a nueve puntos, la tendencia estadística muestra un denominador común: la ausencia en la Liguilla. Esto ocurrió en el Apertura 2006 con nueve unidades, el Apertura 2007 con ocho, el Clausura 2009 con seis, el Clausura 2010 con nueve y el Clausura 2014, cuando acumularon ocho puntos, siendo este último el precedente más cercano dentro de dicho margen negativo.

Sumado a la escasez de triunfos, el rendimiento del equipo dirigido por Víctor Manuel Vucetich se ha visto mermado por una marcada sequía ofensiva. El conjunto regiomontano ha sido capaz de anotar un solo gol en sus últimos cuatro compromisos oficiales de la Liga MX. Esta racha incluye el empate sin goles frente a Santos Laguna, la igualdad a un tanto contra Necaxa, el Clásico Regio sin anotaciones ante Rayados de Monterrey y la reciente caída frente a los fronterizos de Juárez.

En el balance general del torneo, los felinos suman nueve goles a favor y trece en contra, ubicándose con una diferencia de menos cuatro. La falta de contundencia se refleja también en que el equipo se ha marchado sin marcar en cuatro de sus nueve presentaciones, un dato que evidencia las dificultades en la generación de juego ofensivo y la falta de solidez en el planteamiento táctico semanal.

Para revertir esta dinámica, el margen de error se reduce. A falta de ocho jornadas y veinticuatro unidades por disputarse en el calendario regular, el equipo requiere una transformación profunda en su rendimiento colectivo. Tomando como referencia las veinticuatro unidades como un parámetro estimado para aspirar a puestos de clasificación, los universitarios necesitarían cosechar al menos diecisiete de los puntos restantes.

Dicha meta implicaría registrar un cierre de torneo con cinco victorias, dos empates y una sola derrota, elevando la efectividad del actual 25.9 por ciento hasta un 70.8 por ciento en la segunda mitad de la fase regular. El primer examen de esta compleja ruta se disputará el próximo sábado 26 de septiembre de 2026 a las 19:00 horas, cuando reciban al Puebla en la cancha del Estadio Universitario. El encuentro representará una oportunidad fundamental para iniciar la recuperación en condición de local y evitar que este registro negativo se sume a las estadísticas sin fase final en la historia reciente del club.

Fuente: Tribuna