Montemorelos, Nuevo León. – Las acciones de fiscalización y revisión llevadas a cabo por instancias federales en el municipio de Montemorelos ocasionaron la inhabilitación parcial de distintas gasolineras locales. El despliegue, que incluyó la participación de elementos adscritos a corporaciones de seguridad y procuración de justicia a nivel federal, sorprendió tanto a los operadores de los establecimientos como a los conductores de la región, quienes se vieron obligados a modificar sus rutas y tiempos de traslado para abastecer sus unidades automotoras.
De acuerdo con los datos recabados en campo, las inspecciones se concentraron en puntos estratégicos del municipio. Uno de los establecimientos intervenidos se localiza en el cruce de las calles Escobedo y Juárez, una zona de alta afluencia vehicular y comercial en el Centro de Montemorelos. Otra de las estaciones objeto de revisión se encuentra ubicada sobre la avenida Capellanía, dentro del mismo sector céntrico, mientras que un tercer punto inspeccionado pertenece a la firma comercial Oxxo Gas, situada sobre la calle Progreso.
Durante el desarrollo de las diligencias, personal federal solicitó a los encargados y administradores de las gasolineras la documentación correspondiente a la operación, permisos vigentes y registros de suministro. Tras la revisión administrativa, los agentes procedieron a la inmovilización de diversas bombas despachadoras. Estas unidades fueron cubiertas con plásticos protectores y sellos distintivos para impedir su utilización por parte de los clientes, una medida preventiva que paralizó la venta de combustible en los dispensarios afectados.
La repentina restricción en el servicio provocó un clima de incertidumbre entre los automovilistas locales, quienes manifestaron desconocer los motivos exactos que originaron la intervención federal, así como el tiempo estimado durante el cual las instalaciones permanecerían fuera de operación. Ante la imposibilidad de cargar combustible en los expendios habituales, un sector importante de la ciudadanía optó por trasladarse a otras estaciones ubicadas en diferentes sectores del municipio, buscando alternativas para cubrir sus necesidades de movilidad diaria.
Como consecuencia directa de esta redistribución forzada del flujo vehicular, se registraron largas filas y tiempos de espera prolongados en las gasolineras que continuaron operando con normalidad. Una de las zonas que experimentó mayor concentración de automóviles y congestionamiento vial fue la avenida Capitán Alonso de León, donde numerosos conductores aguardaron durante varios minutos para poder acceder a las bombas de servicio. Las filas alcanzaron dimensiones considerables, obstaculizando el tránsito en los carriles laterales de dicha arteria vial.
Hasta el momento, las dependencias federales involucradas en el operativo no han emitido un comunicado oficial detallando las causas precisas que motivaron las inspecciones. En la información preliminar disponible no se especifican las irregularidades técnicas, fiscales o legales detectadas en cada uno de los establecimientos intervenidos, ni se ha precisado el número total de bombas que quedaron inhabilitadas tras la diligencia. Tampoco se ha informado si la medida cautelar derivará en procedimientos administrativos formales, sanciones económicas o en la suspensión definitiva de las estaciones de servicio implicadas.
Las autoridades locales y federales mantuvieron presencia de vigilancia en las zonas afectadas mientras los automovilistas continuaban buscando opciones alternas para el abastecimiento de combustible. El desarrollo de estas acciones forma parte de las estrategias de supervisión implementadas en distintas regiones del estado, orientadas a verificar el cumplimiento de la normatividad aplicable en el sector energético y de hidrocarburos, en un contexto donde los ciudadanos exigen mayor transparencia y certeza en la distribución de combustibles.
Fuente: Tribuna
