Monterrey, Nuevo León. – Ante la saturación vial que afecta a miles de automovilistas en la zona sur de la metrópoli, el gobernador de Nuevo León, Samuel García Sepúlveda, consideró prioritario retomar el proyecto de construcción de la Línea 5 del Metro como una solución estructural al colapso de la Carretera Nacional. La congestión vehicular afecta la productividad económica y la calidad de vida de los habitantes, quienes pierden horas valiosas en trayectos diarios que transcurren entre zonas residenciales y centros de actividad laboral. El mandatario estatal señaló que el incremento acelerado de desarrollos inmobiliarios y habitacionales en sectores como Valle Alto, El Uro, El Huajuco y el municipio vecino de Santiago ha generado una presión insostenible sobre la infraestructura vial existente, la cual depende en gran medida de una sola vía principal de comunicación.
Durante sus declaraciones, García Sepúlveda cuestionó el papel de los gobiernos municipales en la autorización de licencias de construcción, al señalar que las administraciones locales continúan otorgando permisos sin exigir a los desarrolladores la creación previa de infraestructura vial complementaria. “Pasaron y pasan alcaldes y no corrigen, siguen dando permisos de manera irresponsable y hoy está el sur colapsado. Entonces yo les propongo que así como el Estado los cuida en seguridad, también nos dejen intervenir en movilidad, en este caso con la Línea 5”, expresó el titular del Ejecutivo estatal.
El mandatario recordó que la administración a su cargo planteó en un inicio el desarrollo de la Línea 5 para atender las crecientes demandas de transporte público rápido y masivo en este sector de la capital del estado; sin embargo, la iniciativa no pudo concretarse debido a que las consultas públicas realizadas en su momento reflejaron opiniones divididas entre los vecinos y residentes de la zona, quienes manifestaron reservas sobre el trazo y el impacto urbano. En consecuencia, el gobierno estatal determinó reorientar los recursos financieros hacia la ampliación de la Línea 6, la cual contempla la conexión estratégica con el Aeropuerto Internacional de Monterrey.
“La Línea 5 del Metro debió haber arrancado hace cinco años. Yo espero que pronto la sociedad reflexione y la vuelva a pedir”, apuntó García Sepúlveda, al enfatizar que la resistencia inicial de la ciudadanía privó a la región sur de un sistema de transporte estructurado que hoy resulta indispensable. Afirmó que la percepción pública sobre este tipo de obras suele modificarse de forma positiva una vez que los usuarios experimentan los beneficios operativos de las líneas ya en funcionamiento: “Yo estoy seguro que cuando la gente del sur de Monterrey vea y viva esa línea del Metro, va a querer la del sur, la 5; desgraciadamente nos perdimos cinco años”.
El problema de movilidad, insistió el gobernador, está intrínsecamente ligado al modelo de expansión urbana y a la liberación descontrolada de permisos para nuevos fraccionamientos residenciales. Calificó como un error crítico que el crecimiento de la ciudad continúe expandiéndose hacia las zonas elevadas y los cerros sin una planeación metropolitana integral. “Hace muy mal el municipio seguir dando permisos, seguir creciendo, desparramándose, comiéndose los cerros y todo depender de la Carretera Nacional. Ese es un gravísimo error que desde el Estado hemos querido contener, desgraciadamente el municipio no ha parado de dar permisos”, puntualizó.
El mandatario reconoció que, aunque el gobierno del estado ha diseñado diversas propuestas técnicas y alternativas de transporte para mitigar la problemática, la solución definitiva exige una estrecha coordinación interinstitucional con las autoridades municipales y federales, debido a que gran parte de las avenidas, retornos y tramos afectados se encuentran bajo jurisdicción de los ayuntamientos locales.
Fuente: Tribuna
