Monterrey, Nuevo León. – Rayados de Monterrey consiguió una victoria de fuste y peso específico al superar a un rival de enorme jerarquía como lo es el actual campeón Cruz Azul. En la cancha del Gigante de Acero, el conjunto comandado por Matías Almeyda sufrió por varios pasajes del encuentro ante la insistente presión cementera; sin embargo, supo resistir el asedio y amarró tres puntos de oro macizo. Este resultado puede marcar de manera definitiva la senda del Monterrey rumbo a la segunda mitad del torneo regular, encarrilando su firme aspiración de escalar posiciones e instalarse en los primeros puestos de la clasificación en la Liga MX. Aunque el paladar del aficionado siempre exigirá brillantez estética y un funcionamiento colectivo más depurado —aspectos tácticos que indudablemente deberán pulirse conforme avancen las jornadas—, en el fútbol de máxima exigencia ganar es antes que nada lo verdaderamente prioritario. Una entidad con la nómina y la presión de Rayados está obligada, por encima de cualquier retórica, a salir con los brazos en alto, especialmente frente a adversarios de abolengo como la Máquina.

En la otra cara de la moneda regional, Tigres protagonizó un papelón de considerables dimensiones ante la mirada incómoda de su afición tras caer claramente en su visita a Ciudad Juárez. No obstante, si se ejerce un análisis riguroso y despojado de apasionamientos viscerales, la aduana fronteriza representaba el arquetípico partido trampa: en el fútbol profesional, las rachas no son eternas y un rival herido que acumula descalabros sistemáticos terminará rompiendo su inercia negativa por mera probabilidad matemática. El problema de fondo no radica únicamente en esa lógica estadística, sino en el contexto: sucumbir ante uno de los dos peores planteles de la competencia, aunado a la incapacidad previa para doblegar a Santos Laguna —el otro colero del certamen—, deja severamente dañada la credibilidad e imagen del cuadro universitario, comprometiendo gravemente su clasificación al cierre del torneo.

¿Cómo será el cierre de torneo para el fútbol regio? Ya veremos.

Fuente: Tribuna