Estados Unidos.- Los New York Giants terminaron el Monday Night Football con un problema mayor que la derrota 6-28 contra Los Ángeles Rams: una cadena de lesiones que compromete su siguiente tramo de temporada en la NFL 2026-27. El golpe más delicado fue para el quarterback Jaxon Dart, quien salió del partido en el SoFi Stadium por un severo esguince de ligamento colateral medial (MCL) en la rodilla izquierda y, de acuerdo con radiografías preliminares, podría estar fuera de dos a seis semanas.

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La situación también afectó a otras piezas clave del equipo. Malik Nabers sufrió una luxación en el hombro derecho, Brian Burns se lesionó el tobillo izquierdo y Andrew Thomas dejó el encuentro por una molestia severa en la ingle. Todo esto agrava el panorama de los Giants antes de su próximo juego ante los Tennessee Titans el domingo 27 de septiembre durante la Semana 3 de NFL.

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Jaxon Dart obliga a mover el plan ofensivo de los Giants

La baja de Jaxon Dart es la más sensible para Nueva York por tratarse del mariscal de campo titular de segundo año. Su lesión en la rodilla izquierda obligará al veterano Jameis Winston a tomar los controles de una ofensiva que ahora deberá reajustarse sobre la marcha.

El reporte inicial apunta a un esguince de MCL, una lesión que podría dejarlo fuera entre dos y seis semanas. En plena temporada regular, ese margen representa un problema importante para la continuidad del ataque y para la planeación inmediata del equipo.

Malik Nabers, Brian Burns y Andrew Thomas también salen tocados

La lista de lesionados no se quedó en el quarterback. El receptor Malik Nabers sufrió una luxación en el hombro derecho tras un choque en el primer periodo. Aunque logró acomodarse la articulación en la banda y volvió al campo, su condición física quedó limitada y será sometido a estudios este martes para descartar daños estructurales mayores.

En defensa, Brian Burns abandonó el partido por una lesión severa en el tobillo izquierdo después de ser arrollado por un liniero rival. Aunque salió caminando hacia los vestidores, dejó el estadio con una bota de protección ortopédica, una señal de que la dolencia requerirá seguimiento médico.

A eso se sumó la salida de Andrew Thomas, tackle izquierdo titular, por una dolencia severa en la ingle durante el último cuarto. Su ausencia pega directamente a la línea ofensiva, una zona clave para proteger al quarterback en un momento en el que el equipo ya enfrenta cambios forzados.

Las bajas se acumulan antes del duelo contra Tennessee

El problema para los Giants no se limita a lo ocurrido el lunes por la noche. Estas lesiones se agregan a las ausencias previas de Deonte Banks, Paulson Adebo y Micah McFadden, lo que deja al roster en una situación especialmente frágil.

Con el partido ante los Tennessee Titans en el horizonte, el equipo tendrá que reorganizar su ofensiva, ajustar la protección y revisar el estado de varias de sus figuras. Más allá del marcador en el SoFi Stadium, el verdadero costo del Monday Night Football para Nueva York fue la pérdida simultánea de jugadores clave, lo que podría definir su destino en la actual campaña del fútbol americano.

Fuente: Tribuna