Monterrey, Nuevo León. – Con el propósito de anticiparse a los riesgos asociados con el consumo de sustancias psicoactivas entre jóvenes, el Sistema DIF Nuevo León implementó el Programa de Medidas de Atención, Prevención y Apoyo (MAPA), una iniciativa dirigida a planteles escolares del estado. La estrategia, encabezada por la dirección general de la institución, busca dotar de elementos de detección temprana, contención y acompañamiento tanto a la comunidad estudiantil como a los núcleos familiares de la entidad.
El arranque oficial de las actividades operativas se llevó a cabo en el municipio de Juárez, en la Escuela Petra Benavides de Salinas —considerada la primera institución educativa fundada en dicha demarcación en 1930—, con la participación activa de la comunidad perteneciente también a la Escuela Antonia Nava de Catalán. Durante esta primera jornada de trabajo, un total de 160 alumnos de quinto y sexto grado de educación primaria, acompañados por 120 padres, madres y personas cuidadoras, tomaron parte en sesiones simultáneas orientadas a reconocer factores de vulnerabilidad, fortalecer canales de comunicación al interior del hogar y conocer de primera mano los protocolos de atención disponibles.
Durante el evento inaugural, la directora general del DIF estatal, Alejandra Morales, enfatizó que la naturaleza del programa radica en la prevención oportuna antes de que los problemas de consumo escalen dentro del entorno familiar. La funcionaria subrayó que el objetivo primordial consiste en proporcionar orientación directa y recursos prácticos que permitan a los tutores identificar indicios de alerta de manera inmediata, reafirmando el rol de proximidad y apoyo social que desempeña el organismo asistencial en el estado.
La ejecución técnica y metodológica de MAPA estará a cargo de profesionales especializados en psicología y trabajo social procedentes de las Unidades de Servicios Familiares. Este personal será el responsable directo de impartir sesiones de carácter psicoeducativo estructuradas para abordar con claridad el panorama de sustancias al que niñas, niños y adolescentes podrían estar expuestos en su entorno cotidiano. Los talleres abordan metodologías prácticas para entablar diálogos complejos libres de confrontación o juicios severos, facilitando el establecimiento de límites claros y directos dentro de la dinámica doméstica diaria.
Además de la fase informativa y de capacitación preventiva, el programa contempla un esquema de seguimiento riguroso para aquellos casos particulares que requieran una intervención más profunda detectados durante las dinámicas escolares. Cuando las circunstancias específicas de los estudiantes o familias lo ameriten, se procederá a una canalización oportuna hacia las Unidades de Servicios Familiares o bien hacia otras instancias e instituciones especializadas en materia de salud mental, bienestar social y atención a la juventud.
La formulación de esta estrategia no responde a un criterio discrecional, sino que toma como base empírica y diagnóstica la información estadística recabada por los Centros de Integración Juvenil. Dichas instancias identificaron un total de 164 colonias distribuidas en diversas zonas del estado donde resulta prioritario intensificar las acciones preventivas. A partir de este mapa de riesgo institucional, la intervención gubernamental proyecta expandirse de manera paulatina por diversos planteles educativos localizados tanto en el área metropolitana de Monterrey como en los diferentes municipios periféricos de Nuevo León.
En el marco de la puesta en marcha de la estrategia en esta zona periférica del área metropolitana, se reconoció la colaboración institucional de las autoridades municipales de Juárez, encabezadas por la alcaldesa Mónica Oyervides, así como la disposición del personal docente, administrativo y directivo de las escuelas involucradas para facilitar la realización exitosa de las jornadas de capacitación comunitaria.
Las proyecciones operativas y metas establecidas por el Sistema DIF Nuevo León señalan que el programa MAPA contempla beneficiar de manera directa a más de 11 mil 500 adolescentes y a sus respectivas familias a través de su despliegue progresivo en 39 planteles educativos distribuidos en la geografía estatal, consolidando de este modo el entorno familiar como un factor de protección fundamental frente a las problemáticas sociales contemporáneas.
Fuente: Tribuna
