Ciudad de México. – El Club de Futbol Monterrey sufrió un duro revés en sus aspiraciones dentro de la Liga MX al caer por marcador de 4-2 frente a los Potros de Hierro del Atlante. El encuentro, disputado con alta intensidad, evidenció notorias desconexiones en el esquema de contención albiazul, factor que el cuadro azulgrana capitalizó para adjudicarse tres unidades determinantes en sus propios objetivos de clasificación.
Desde el silbatazo inicial, la escuadra capitalina impuso un ritmo dinámico en la recuperación y transición rápida de la pelota. Atlante vulneró en repetidas ocasiones la línea defensiva regia, aprovechando los espacios entre centrales y laterales para castigar frente al marco. Monterrey intentó reaccionar mediante posesiones prolongadas y aproximaciones al área contraria, pero la falta de precisión ofensiva y la fragilidad atrás impidieron recortar distancias con solvencia.
Con este descalabro, la plantilla albiazul se estanca en la clasificación general y se aleja de las posiciones directas a la Liguilla, quedando expuesta a la presión del pelotón que busca un lugar en el Play-In. El rendimiento colectivo exhibido en la cancha enciende alertas respecto al funcionamiento táctico del equipo de cara al cierre de la temporada.
El resultado desfavorable en patio ajeno incrementa la urgencia de ajustes inmediatos en el esquema. Rayados regresará a la Sultana del Norte con la consigna de replantear los conceptos de repliegue y concentración defensiva si pretende mantenerse con vida en la lucha por el título.
Fuente: Tribuna
