Ciudad de México.- El robo de vehículos en la CDMX tiene un cambio claro en 2026: seis de cada 10 unidades robadas son motocicletas. De acuerdo con los datos disponibles con el Boletín Estadístico de la Incidencia Delictiva de la Fiscalía General de Justicia (FGJ) capitalina, las motos han superado a los automóviles en cada uno de los meses reportados, mientras que 88.3 por ciento de los robos ocurrió sin violencia.
El dato importa porque muestra una modificación en el patrón del delito en la capital: el foco ya no está sólo en los autos particulares, sino cada vez más en las motocicletas robadas en CDMX, un vehículo de uso cotidiano para trabajo, reparto y movilidad personal.
Las motocicletas concentran la mayor parte del robo de vehículos
La principal señal de la tendencia en 2026 es que 60 por ciento de los vehículos robados en la Ciudad de México fueron motocicletas. Además, este tipo de unidad rebasó a los automóviles en todos los meses con información disponible.
El comportamiento mensual confirma que no se trata de un repunte aislado, sino de una constante en el año. Para los propietarios, esto implica un mayor riesgo para quienes usan motocicleta como herramienta de trabajo o medio de transporte diario.
¿Cómo se cometen la mayoría de los robos?
Otro dato clave es la forma en que ocurre el delito: 88.3 por ciento de los robos de vehículos en CDMX se cometió sin violencia. Esto sugiere que, en la mayoría de los casos, los delincuentes aprovechan momentos en que la unidad está estacionada o sin resguardo suficiente, en lugar de recurrir al despojo directo.
Para la ciudadanía, esta característica cambia también la forma de prevención: además del riesgo en circulación, cobra relevancia la vigilancia en calles, estacionamientos y zonas de resguardo habitual.
¿Qué revela esta tendencia sobre la movilidad en la capital?
El aumento del peso de las motocicletas en las estadísticas de robo también refleja su crecimiento en la movilidad urbana. En la capital, este vehículo se ha vuelto una opción frecuente por costo, rapidez y facilidad de traslado, especialmente entre repartidores y trabajadores que necesitan desplazarse todos los días.
En ese contexto, que las motos superen a los automóviles en los registros de robo durante todos los meses con datos disponibles coloca el problema como un asunto de seguridad y también de impacto económico para miles de personas que dependen de ellas para generar ingresos.
Fuente: Tribuna
