Monterrey, Nuevo León. – Monterrey se convirtió una vez más en el epicentro de un reencuentro cargado de nostalgia, recuerdos y energía pop con la esperada presentación de Sentidos Opuestos. El icónico dueto mexicano, integrado por Alessandra Rosaldo y Chacho Gaytán, regresó a la capital de Nuevo León para ofrecer un concierto memorable en el Escenario GNP Seguros, reuniendo a cientos de seguidores de distintas generaciones que abarrotaron el recinto para corear los grandes éxitos que han definido la trayectoria de la agrupación a lo largo de las décadas dentro de la escena musical nacional.

El espectáculo arrancó pasadas las 21:15 horas, momento en el cual los artistas irrumpieron en el proscenio respaldados por una impresionante y moderna producción visual. Pantallas de alta definición con gráficos envolventes, un diseño de iluminación meticuloso y efectos de humo marcaron el compás de una noche diseñada para mantener la euforia y el dinamismo al límite. Además de la presencia estelar de Rosaldo y Gaytán, el concierto contó con la participación de cuatro músicos en la banda base y un cuerpo de cuatro bailarines profesionales, cuya ejecución coreográfica aportó fluidez y un atractivo visual constante a lo largo de toda la presentación.

Desde los primeros minutos, la comunión con el público fue absoluta. Temas clásicos como Atrapada, Tú y yo y Hasta mañana, corazón sirvieron como carta de presentación para una velada que repasó con precisión los momentos más significativos de la discografía del dúo. Los cambios de vestuario de los intérpretes se acompasaron con los recursos visuales proyectados, logrando una atmósfera envolvente que transportó a los asistentes a los años dorados de su carrera.

El punto de inflexión de la noche llegó cuando la música cedió paso a la emoción genuina. Alessandra Rosaldo detuvo la energía festiva para dedicar unas palabras al recuerdo de su padre, Jaime Sánchez Rosaldo, fallecido el pasado mes de junio y figura fundamental tanto en su vida personal como en el desarrollo de su carrera artística. La cantante reveló que la actual gira, titulada Sin Límites, constituyó uno de los últimos proyectos profesionales que su padre impulsó y supervisó con ilusión antes de su partida.

Visiblemente conmovida y al borde de las lágrimas, la intérprete confesó ante los asistentes que, aunque su padre ya no pudo presenciar materializado el éxito del tour, sentía su presencia en cada escenario. La respuesta del público regiomontano no se hizo esperar; un sonoro y prolongado aplauso inundó el recinto en un gesto de solidaridad que arropó a la artista, permitiéndole recuperar el aliento para continuar con el programa previsto.

Superado el momento de reflexión, Sentidos Opuestos retomó el control de la pista para reavivar la fiesta colectiva. Con los acordes de canciones emblemáticas como Fiesta, ¿Dónde están? y Amor de papel, los asistentes volvieron a levantarse de sus asientos para cerrar la noche bailando y celebrando la vigencia de un grupo que, con más de tres décadas de historia, demuestra que las melodías que marcaron a toda una generación conservan intacto su poder de convocatoria y su capacidad para emocionar.

Fuente: Tribuna