Monterrey, Nuevo León. – Más de un centenar de personas se congregaron este fin de semana en el centro de Monterrey para participar en la quincuagésima novena edición de la iniciativa ciudadana ‘Conecta con el Río’, un recorrido mensual que desde hace casi cinco años evalúa las condiciones ecológicas y las modificaciones territoriales del Río Santa Catarina. Enmarcada dentro de las actividades institucionales y ciudadanas de la Semana de la Movilidad, la caminata convocó a habitantes de diversas edades, incluyendo la participación activa de niñas y niños, con el propósito fundamental de examinar la biodiversidad del cauce, la calidad del agua tras los recientes episodios de precipitaciones pluviales y el impacto directo de las intervenciones humanas recientes en el entorno natural.
El punto de partida de la movilización se ubicó en las inmediaciones de la zona comercial Pulga Río, en el centro de Monterrey, desde donde los asistentes avanzaron de manera coordinada para documentar tanto la persistente riqueza biológica que habita en el ecosistema fluvial como las alteraciones físicas generadas en las riberas y el lecho seco. Durante las labores de avistamiento y registro faunístico, los participantes lograron identificar una amplia variedad de aves silvestres que utilizan la zona como refugio y hábitat temporal en sus rutas migratorias o de nidificación. Entre los ejemplares censados figuraron el chipe amarillo norteño, el chorlo tildío, el bienteveo, el ibis blanco, el ibis de ojos rojos, diversas especies de papamoscas, así como garzas blancas y garzas de dedos dorados, las cuales evidencian la capacidad de resiliencia de la fauna a pesar de la constante presión urbana que rodea al afluente.
La revisión metódica incluyó un análisis pormenorizado de las condiciones hídricas del río. Los organizadores y asistentes señalaron que los escurrimientos superficiales propiciados por las lluvias recientes han favorecido un incremento temporal en los volúmenes de agua y han mejorado las condiciones estéticas y ecológicas en algunos de los puntos monitoreados, contrastando con los prolongados periodos de sequía y estiaje que de manera recurrente afectan a la región metropolitana del estado de Nuevo León.
Uno de los aspectos más críticos y destacados de la jornada fue la localización de intervenciones urbanas recientes y la acumulación irregular de materiales de construcción ajenos al entorno natural. A lo largo del trayecto, los grupos de monitoreo ubicaron sectores específicos donde se desarrollan trabajos de gran envergadura vinculados con la infraestructura de la Línea 4 del Metro y los proyectos de parques lineales. En estos sitios, los ciudadanos constataron la presencia de montículos de escombros, restos de materiales pétreos, varillas y otros desechos sólidos que permanecen abandonados sobre el cauce del río.
De acuerdo con las observaciones expuestas por los coordinadores del colectivo Un Río en el Río, la permanencia de estos residuos infringe las disposiciones generales y los condicionamientos específicos establecidos en la autorización de impacto ambiental emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales para la ejecución de dichos proyectos de infraestructura pública. Los activistas recalcaron que estas prácticas de disposición inadecuada de materiales de desecho alteran gravemente el flujo natural del agua ante posibles avenidas y ponen en riesgo el frágil equilibrio ecológico de un espacio que cuenta con regulaciones federales de protección.
El registro detallado de estas anomalías, así como el archivo fotográfico y documental de la flora, la fauna y las modificaciones topográficas del terreno, será sistematizado para dejar constancia pública ante las instancias competentes sobre la situación ambiental que atraviesa el afluente metropolitano. Con ello, las organizaciones civiles buscan incidir en la rendición de cuentas institucional, promover la fiscalización ciudadana y exigir un estricto cumplimiento de las medidas de mitigación y saneamiento por parte de las autoridades estatales y las empresas contratistas responsables de las obras de transporte y urbanización en Monterrey.
Fuente: Tribuna
