Monterrey, Nuevo León.- Ante la reapertura gradual del comercio de ganado bovino entre México y Estados Unidos, tras poco más de un año de restricciones sanitarias y operativas motivadas por la presencia del gusano barrenador, el sector pecuario de Nuevo León ha emitido un pronunciamiento oficial para instar a las autoridades del Gobierno estatal a priorizar y acelerar las acciones encaminadas a restaurar el estatus sanitario de la región, enfocándose en el control definitivo de enfermedades como la brucelosis y la tuberculosis bovina.

Noel Javier Ramírez Mejía, presidente de la Unión Ganadera Regional de Nuevo León, advirtió que la obtención de estas certificaciones oficiales es un requisito indispensable y urgente. El objetivo principal es garantizar que la alta calidad genética desarrollada por los productores locales en distintas razas bovinas pueda comercializarse con certidumbre dentro del mercado nacional, abriendo además la puerta a futuras oportunidades de exportación directa que beneficien la economía rural del estado.

Nuevo León se encuentra en una condición técnica que le impide operar como un estado exportador de ganado en pie bajo los criterios tradicionales exigidos por las autoridades sanitarias estadounidenses. El dirigente del gremio ganadero puntualizó que la infraestructura disponible en los corrales del Puerto Colombia ofrece una alternativa logística estratégica. Al encontrarse en una zona fronteriza clave, dicho recinto permite que los inspectores sanitarios realicen las revisiones pertinentes a los ejemplares, facilitando el tránsito de ganado procedente de estados vecinos como Tamaulipas, Durango y sectores específicos de Coahuila hacia territorio norteamericano.

En lo referente a la alerta sanitaria por el gusano barrenador, Ramírez Mejía aclaró que la situación en territorio neoleonés se mantiene bajo control, reportando que durante los últimos 60 días no se han registrado incrementos atípicos ni nuevos casos confirmados en la región. No obstante, hizo hincapié en que los criadores y productores deben mantener los protocolos preventivos de inspección rigurosa, especialmente en la atención y curación de heridas en el ganado, así como respaldar las campañas de control biológico mediante la liberación sistemática de moscas estériles.

Especialistas del sector pecuario estiman que la erradicación nacional de este parásito podría tomar todavía un par de años, debido a la complejidad logística requerida para escalar la producción de insectos estériles a los niveles necesarios. Mientras que entidades como Chihuahua y Sonora han logrado reabrir puntos de tránsito fronterizo bajo nuevos marcos regulatorios y protocolos sanitarios, otras regiones del norte del país continúan afinando los procesos necesarios para su incorporación a este esquema de normalización comercial.

Además de los esfuerzos por reactivar la exportación de ganado en pie, la estrategia de comercialización de los productores de Nuevo León contempla la diversificación hacia mercados internacionales de alto valor. El sector busca expandir la colocación de carne procesada y cortes finos hacia destinos tan diversos como la Unión Europea, Australia, China y Japón, además de concretar operaciones de envío de canales hacia el mercado de Canadá.

Para las agrupaciones ganaderas del estado, la superación de estos rezagos sanitarios representa el pilar fundamental para consolidar la competitividad de la actividad pecuaria regional. La coordinación estrecha entre los productores y las dependencias gubernamentales será determinante para cumplir con las normativas internacionales de inocuidad y aprovechar plenamente los beneficios derivados de la apertura comercial bilateral.

Fuente: Tribuna