Estados Unidos.- Jack Smith, exfiscal especial de Estados Unidos que investigó a Donald Trump, aseguró este martes ante la Comisión Judicial del Senado que no será “silenciado” por las amenazas de enjuiciamiento lanzadas por el presidente y por otros actores republicanos. Su mensaje llega en un momento de presión política creciente, con acusaciones de abuso de poder por parte de legisladores republicanos y una revisión más amplia de las pesquisas que encabezó contra Trump.
En su segunda comparecencia pública ante el Congreso sobre estas investigaciones, Smith sostuvo que actuó conforme a la política del Departamento de Justicia y negó que sus decisiones estuvieran guiadas por motivos políticos. También criticó los despidos de investigadores de su oficina y acusó al gobierno de Trump de difamar a fiscales de carrera, agentes del FBI y personal de apoyo que integró su equipo.
¿Qué dijo Jack Smith ante el Senado y por qué importa?
“No me callarán las continuas amenazas de enjuiciamiento por parte del presidente o de otros”, declaró Smith ante los senadores. La frase resume el choque abierto entre el exfiscal y el bloque republicano, que desde hace meses busca responsabilizarlo por la forma en que condujo las investigaciones sobre Trump.
Smith presentó dos causas penales contra el ahora presidente: una por sus presuntos intentos de anular las elecciones de 2020 y otra por la presunta gestión inadecuada de documentos clasificados tras su primer mandato. Ambos casos fueron posteriormente desestimados, pero siguen siendo el centro de la disputa política y judicial en Washington.
Para los demócratas, las investigaciones buscaban exigir responsabilidades por posibles actos ilegales. Para los republicanos, en cambio, se trató de procesos vengativos y con motivación política. El senador Chuck Grassley, presidente republicano de la Comisión de Justicia, afirmó que la actuación de Smith fue “un arma partidista que infringió las normas”.
La disputa por los registros telefónicos y mensajes de legisladores
Uno de los puntos más sensibles de la ofensiva republicana contra Smith es la obtención de registros de llamadas telefónicas de varios senadores republicanos en torno a los disturbios del Capitolio del 6 de enero de 2021. Smith fue cuestionado específicamente por ese material, que no incluye el contenido de las conversaciones.
La presión aumentó en julio, cuando senadores republicanos revelaron que el equipo de Smith también revisó mensajes de texto de 44 legisladores estadounidenses como parte del análisis de material de asesores de la Casa Blanca.
Poco después, el representante republicano Jim Jordan, presidente de la Comisión Judicial de la Cámara de Representantes, denunció a Smith ante el Departamento de Justicia al acusarlo de haber hecho declaraciones falsas sobre la naturaleza de esos registros telefónicos.
La defensa de Smith respondió que el exfiscal proporcionó información veraz y que no estaba obligado a revelar datos sobre asuntos que no le fueron preguntados de manera directa. Smith ha sostenido que esos registros eran necesarios para investigar la campaña de presión de Trump para impedir la certificación de su derrota electoral.
El contexto: del 6 de enero a Mar-a-Lago
La confrontación actual no surgió de forma aislada. En diciembre, Smith declaró a puerta cerrada ante una comisión de la Cámara de Representantes controlada por republicanos y dijo que los disturbios del Capitolio “no habrían ocurrido” sin Trump. Después, en enero, volvió a testificar públicamente ante esa misma comisión.
Además, el Departamento de Justicia de Trump revisa la investigación de Smith sobre la retención de documentos clasificados por parte del presidente, dentro de una pesquisa más amplia que busca demostrar que se violaron los derechos de Trump.
En las últimas semanas, varios exfuncionarios del FBI que participaron en el registro de Mar-a-Lago en 2022 —realizado antes del nombramiento de Smith como fiscal especial— fueron llamados a declarar en esa investigación. También han renunciado dos fiscales, entre ellos un funcionario del Departamento de Justicia que supervisaba ese caso.
Con este escenario, la comparecencia de Smith ante el Senado no solo reabre el debate sobre sus pesquisas, sino que muestra hasta dónde ha escalado la batalla política y judicial alrededor de Trump, el 6 de enero y el manejo de documentos clasificados.
Fuente: Tribuna
