México.- Latinoamérica necesitará inversiones por 178 mil millones de dólares en los próximos 25 años para ampliar, modernizar y construir nueva infraestructura aeroportuaria, ante la expectativa de que la demanda de pasajeros aéreos se duplique. El dato fue presentado durante la Asamblea General Anual del Consejo Internacional de Aeropuertos, WAGA 2026, en un contexto de presión para aumentar capacidad y destrabar proyectos.
De acuerdo con Rafael Echevarne, director general del Consejo Internacional de Aeropuertos para América Latina (ACI-LAC), la región necesitará destinar alrededor de 8 mil 400 millones de dólares al año para desarrollar nuevos aeropuertos y adaptar la infraestructura existente. Aunque la industria enfrenta mayores costos por el combustible de aviación debido al conflicto armado en Medio Oriente, el tráfico de pasajeros en América Latina acumuló un crecimiento de 2 por ciento en la primera mitad del año.
¿Qué está impulsando la inversión en aeropuertos de América Latina?
La principal razón detrás de esta necesidad de capital es el crecimiento previsto del transporte aéreo. Las proyecciones más recientes apuntan a que, hacia la mitad del siglo, el tráfico mundial de pasajeros se duplicará y alcanzará unos 19 mil 800 millones de pasajeros a partir de 2047.
Para América Latina, eso implica ampliar terminales, modernizar instalaciones y construir nuevos aeropuertos para evitar cuellos de botella. Echevarne sostuvo que este proceso no solo representa gasto en infraestructura, sino también un motor económico por la generación de empleos y por el impacto de los viajeros en la economía regional.
El papel del capital privado y el llamado a reducir trabas
Echevarne afirmó que la iniciativa privada, mediante el esquema de concesiones, mantiene disposición para invertir en nuevos aeropuertos latinoamericanos. Sin embargo, advirtió que persisten regulaciones y procesos administrativos que frenan o retrasan la llegada de capital.
El directivo planteó que los gobiernos deben agilizar permisos para que las inversiones avancen con mayor rapidez. También pidió reglas más claras y estables para que las empresas aeroportuarias puedan comprometer recursos de largo plazo.
En la misma línea, Justin Erbacci, director general de ACI-World, señaló durante la inauguración de WAGA 2026 que uno de los mayores desafíos es la desaturación de terminales aéreas. Según explicó, los aeropuertos saturados limitan la captación de nuevos pasajeros, la apertura de rutas y la expansión de las aerolíneas.
Además, indicó que en la última década los aeropuertos con capacidad limitada aumentaron 36 por ciento, por lo que las inversiones deberán enfocarse en crear nueva capacidad. También pidió a los ministerios de Hacienda valorar no solo la recaudación inmediata, sino el impacto económico más amplio de la conectividad regional.
México, entre los modelos que ACI pone como ejemplo
Dentro de la región, Echevarne destacó a México como uno de los casos más ordenados en materia de privatización aeroportuaria. Mencionó que los grupos concesionados a OMA, GAP y ASUR operan bajo un esquema en el que cada cinco años se actualizan proyecciones de crecimiento y necesidades de inversión a través del Plan Maestro de Desarrollo.
Según el directivo, ese modelo ha permitido ajustar inversiones a la realidad del sector con mayor flexibilidad. América Latina, añadió, es la región del mundo con más aeropuertos concesionados a privados, un esquema que, dijo, ha probado mejorar la conectividad y al mismo tiempo generar rendimientos para los inversionistas.
¿Qué significa esto para los pasajeros y para la región?
Para los usuarios, la discusión sobre inversión aeroportuaria se traduce en un tema práctico: más capacidad puede significar menos saturación, más rutas disponibles y mejores condiciones para absorber el crecimiento de viajeros en las próximas décadas.
Para los países, el reto será conseguir que los proyectos avancen a tiempo y con reglas que permitan financiar obras de largo plazo. La advertencia de la industria es clara: si no se acelera la expansión de la infraestructura, el crecimiento de la demanda aérea podría chocar con aeropuertos insuficientes para atenderla.
Fuente: Tribuna
