Monterrey, Nuevo León. – El gobierno de Nuevo León mantiene negociaciones avanzadas con la administración federal con el objetivo de integrar la infraestructura del proyecto ferroviario que conectará la capital del país con Monterrey y Nuevo Laredo a la red estatal de transporte masivo, proyectando así el desarrollo de las futuras Líneas 8 y 9 del sistema Metrorrey.
Durante un evento público reciente, el gobernador Samuel García detalló que el titular de la Secretaría de Movilidad, Hernán Villarreal, se encuentra en la Ciudad de México realizando gestiones formales para lograr el uso compartido del viaducto ferroviario. Esta infraestructura comprenderá una extensión aproximada de 40 kilómetros como parte de la obra estratégica impulsada a nivel nacional por la administración federal encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
El planteamiento central de la administración estatal consiste en que, en los horarios en los que el tren de pasajeros de larga distancia no se encuentre en circulación o no existan traslapes operativos, la infraestructura ferroviaria sea utilizada para brindar servicio de transporte metropolitano mediante unidades adquiridas por el estado.
De acuerdo con las precisiones emitidas por el mandatario estatal, el esquema contempla la operación de nuevos vagones dotados de equipamiento moderno, incluyendo sistemas de aire acondicionado y conectividad a internet, los cuales compartirían las vías federales para cubrir rutas estratégicas hacia municipios de la periferia metropolitana que registran un acelerado crecimiento poblacional y comercial.
En este contexto, la proyectada Línea 8 del sistema de transporte colectivo conectará de forma directa el municipio de Monterrey con la zona de García, mientras que la Línea 9 extenderá la cobertura hacia Salinas Victoria. Para este último tramo, el gobierno estatal contempla la adquisición inicial de alrededor de diez trenes específicos que garanticen la frecuencia y capacidad requeridas para satisfacer la demanda diaria de los usuarios.
García subrayó que esta alternativa busca transformar radicalmente las condiciones de traslado para miles de ciudadanos que actualmente dependen de múltiples rutas urbanas convencionales para ingresar al núcleo metropolitano. Según las estimaciones planteadas por las autoridades locales, un esquema de transporte integrado de esta naturaleza permitiría optimizar drásticamente los tiempos de viaje hacia el año 2029, facilitando conexiones directas con nodos estratégicos de transferencia como la zona de San Jerónimo y la infraestructura de las Líneas de Metro ya operativas.
La propuesta se enmarca en una estrategia de colaboración institucional orientada a maximizar el rendimiento económico, social y operativo de las grandes obras de infraestructura federales en las entidades federativas. Las autoridades estatales continúan afinando los aspectos técnicos, jurídicos y de calendarización con sus contrapartes federales para asegurar que la convivencia entre el servicio ferroviario de larga distancia y el transporte metropolitano local se desarrolle bajo estrictos estándares de seguridad y eficiencia operativa. Mientras se concretan los convenios definitivos en la capital del país, el proyecto perfila un nuevo modelo de optimización de recursos ferroviarios en beneficio directo de la movilidad urbana de Nuevo León.
Fuente: Tribuna
