Monterrey, Nuevo León. – Con el objetivo de disminuir la posibilidad de inundaciones y prevenir accidentes viales ante los pronósticos de lluvias en la región, la administración municipal de Monterrey puso en marcha un operativo especial enfocado en el mantenimiento y la supervisión de la infraestructura pluvial. Las acciones, instruidas por el alcalde Adrián de la Garza, buscan salvaguardar la integridad de la ciudadanía mediante la intervención en zonas de alta vulnerabilidad y el despliegue de cuadrillas técnicas en las arterias principales de la capital nuevoleonesa.
Como parte de esta estrategia operativa, personal de la Secretaría de Servicios Públicos mantiene un monitoreo constante sobre 40 puntos considerados críticos durante la temporada de lluvias. Estas labores priorizan aquellos sectores donde se registra una mayor acumulación de agua pluvial o una alta incidencia en la concentración de residuos sólidos que puedan obstruir los conductos de desagüe, garantizando así una respuesta rápida ante cualquier eventualidad meteorológica.
Hugo Salinas, titular de la dependencia municipal, detalló que la infraestructura pluvial de la ciudad cuenta con un total de 3 mil 311 rejillas de drenaje, cuya limpieza se ejecuta de manera permanente a lo largo de todo el año. El funcionario especificó que las cuadrillas operativas atienden un promedio diario de 17 rejillas y, desde el inicio de la actual administración, han logrado retirar más de 800 toneladas de basura acumulada en estos espacios, una cifra que evidencia la magnitud del reto logístico que enfrenta el municipio en materia de saneamiento urbano.
Durante las labores cotidianas de limpieza y mantenimiento, las autoridades han encontrado una gran variedad de objetos pesados y voluminosos ajenos a la red de drenaje, lo que refleja una problemática constante en el manejo de residuos sólidos urbanos por parte de algunos sectores de la población. Entre los artículos extraídos de la vía pública destacan desde colchones, muebles viejos, tazas de baño y espejos hasta neumáticos usados, autopartes y escombros de construcción. Todo este material, al ser arrojado de manera clandestina o inadecuada, afecta el flujo natural del agua pluvial y contribuye a la generación de encharcamientos severos, bloqueos y anegaciones en vialidades clave de Monterrey.
A estas acciones preventivas se suma de forma complementaria el desazolve intensivo de las bocas de tormenta mediante la utilización de equipos tecnológicos avanzados de tipo hidrojet. Con este equipamiento especializado, el gobierno municipal ha conseguido remover y extraer un total de 11 mil toneladas de lodo y sedimentos acumulados en lo que va de la actual administración. Estas labores técnicas permiten conservar despejadas las descargas pluviales y facilitan el desalojo fluido y seguro del agua durante los episodios de precipitaciones intensas que suelen afectar a la zona metropolitana.
Las autoridades municipales reiteraron el llamado urgente a la colaboración ciudadana para evitar la disposición irregular de desechos y escombros en la vía pública, recordando que la efectividad de los operativos preventivos implementados por el gobierno local depende en gran medida de la corresponsabilidad social y del uso adecuado de la infraestructura urbana.
Fuente: Tribuna
