San Nicolás de los Garza, Nuevo León. – La edición de este año del Clásico Regio Estudiantil entre los Auténticos Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) y los Borregos del Tecnológico de Monterrey promete un duelo de alto voltaje táctico y deportivo, con el aliciente de definir la localía para una eventual postemporada dentro de la Conferencia de los 14 Grandes de la Onefa.
En la conferencia de prensa previa al encuentro, celebrada en las instalaciones de Ciudad Universitaria, los entrenadores en jefe de ambas escuadras, Antonio Zamora por parte de los felinos y Carlos Altamirano por el lado del Tec, coincidieron en la relevancia que este enfrentamiento tiene no solo en el calendario regular, sino en el panorama general de la Liga Mayor de fútbol americano.
Antonio Zamora, estratega del conjunto auriazul y actual campeón de la categoría, destacó que el choque entre los dos planteles invictos representa una celebración deportiva para la comunidad estudiantil y un parámetro fundamental para medir las aspiraciones de ambos conjuntos rumbo al título de la temporada 2026.
“Es una gran fiesta que vamos a vivir y con el objetivo de seguir avanzando, de llegar en la mejor posición posible al final de la temporada y buscar obviamente el podernos enfrentar de nuevo en la postemporada, como lo hemos hecho los últimos cuatro años, claro que es el objetivo de los dos equipos”, declaró el timonel de los Auténticos Tigres ante los medios congregados.
Carlos Altamirano, head coach de los Borregos, catalogó el compromiso como el encuentro cumbre del calendario actual, vaticinando que este enfrentamiento funcionará como el primer capítulo de una rivalidad institucional que suele extenderse hasta las instancias decisivas del campeonato nacional colegial.
“Los jugadores son los buenos de este juego, los que van a dar el espectáculo, esperamos un gran juego, otra vez los dos invictos, otra vez buscando los Playoffs en casa. Es un año nuevo, nuevas oportunidades, nuevo juego, estoy seguro que va a ser un gran espectáculo, el juego del año, el primero, últimamente ha sido el primer round de dos y seguro como vamos los equipos, vamos a pelear para que así sea otra vez”, expresó Altamirano.
Un aspecto relevante de esta edición es la modificación en la sede del encuentro, la cual se trasladará al Estadio Gaspar Mass, propiedad de la UANL, tras haberse disputado en múltiples ocasiones recientes en el recinto del Tecnológico de Monterrey. El cuerpo técnico de los felinos restó peso absoluto al factor geográfico, aunque reconoció la relevancia de competir con el respaldo de su comunidad en un escenario que registra gradas llenas.
En cuanto al antecedente inmediato de la gran final disputada en la temporada anterior, donde los universitarios consiguieron el campeonato, el entrenador de los Borregos descartó tajantemente que el partido de este viernes represente un encuentro de revancha deportiva, enfatizando que cada campaña constituye un escenario independiente y enfocado en el desarrollo actual del plantel privado.
“Nosotros la verdad que no lo vemos como una revancha, es un juego más, obviamente que es el morbo, que cada vez que jugamos sí es revancha pero es un año nuevo, una oportunidad nueva, es un campeonato nuevo y es una oportunidad para nosotros buscar lo que queremos, igual que ellos. Ahorita lo que buscamos es que nuestro equipo mejore, salir con este triunfo y seguir motivándonos para lo que resta de la temporada”, puntualizó el estratega albiazul.
El duelo entre ambas instituciones universitarias se mantiene consolidado como uno de los acontecimientos deportivos estudiantiles con mayor arraigo, tradición y convocatoria en el norte del país, congregando a la afición local y captando la atención nacional dentro del circuito colegial mexicano.
Fuente: Tribuna
