Monterrey, Nuevo León. – Ante el pronóstico de lluvias provocado por la llegada del primer frente frío a la región, las autoridades estatales y federales pusieron en marcha un operativo coordinado de prevención y reacción. La estrategia contempla la integración directa de Fuerza Civil en las labores de vigilancia territorial, con el propósito de mitigar riesgos y salvaguardar a la población en aquellos municipios que presentan mayor vulnerabilidad ante posibles inundaciones, encharcamientos severos o crecidas repentinas de cauces naturales.

Gerardo Escamilla, titular de la Secretaría de Seguridad de Nuevo León, detalló que el centro de control C5 operará como el eje fundamental para la concentración de reportes ciudadanos y la canalización de los recursos operativos hacia los sectores que registren mayores acumulaciones de agua o situaciones de riesgo crítico. El funcionario indicó que se implementará el operativo carrusel en diversos tramos carreteros del estado, con la participación de elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional y de la Guardia Nacional para asegurar la movilidad vial y mantener la vigilancia en las vías de comunicación.

El plan logístico contempla la participación operativa de más de mil elementos pertenecientes a corporaciones estatales y municipales. Para garantizar el acceso efectivo a zonas de difícil cobertura o anegadas, el despliegue estará respaldado por un parque vehicular especializado que incluye unidades terrestres, vehículos todoterreno, lanchas, motos acuáticas, mulas y cuatrimotos, herramientas diseñadas para operar en escenarios de emergencia hidráulica.

La Dirección de Protección Civil de Nuevo León identificó una serie de puntos críticos y cuencas hidrológicas que requerirán supervisión constante durante el temporal. Entre los sectores prioritarios dentro de la zona metropolitana se encuentran el cauce del Río Santa Catarina, el arroyo Topo Chico en los municipios de Monterrey y San Nicolás de los Garza, el río La Silla en Guadalupe y Juárez, el arroyo Pesquería en Apodaca y García, además del arroyo Potrerillos en Escobedo y la zona de Valle Oriente en San Pedro Garza García. En el municipio de García se vigilará el arroyo Las Tinajas y el cauce del río Pesquería, mientras que en Juárez se prestará atención al arroyo El Caracol y al tramo correspondiente del Río La Silla.

Fuera del área metropolitana, las acciones preventivas se extenderán a diversas regiones rurales y suburbanas del estado. En el municipio de Santiago se vigilarán los puntos estratégicos conocidos como vado El Cercado, vado Fierros, vado Álamos, vado San José y vado Las Misiones, debido a la propensión de estas áreas a acumular corrientes de agua. En General Terán se mantendrá la supervisión en el vado del ejido La Purísima, La Laguna, el puente Estación Vaqueros, el arroyo Mohinos, el puente Santa Ana Nuevo, el arroyo El Encadenado, el puente La Unión y el paso hacia La Palma. En Allende se focalizará la atención operativa en las colonias Los Perales, Buenavista, Libramiento y Los Duraznos, en tanto que en Montemorelos el monitoreo abarcará los sectores urbanos de Infonavit, Los Nogales, Morelos, Bicentenario, Hacienda Los Naranjos y Gil de Leyva.

Las proyecciones meteorológicas emitidas por las autoridades indican que las precipitaciones comenzaron a registrarse de forma gradual, y se esperan los mayores volúmenes de acumulación pluvial entre el jueves 1 y el sábado 3 de octubre de 2026, con estimaciones que podrían alcanzar hasta los 75 milímetros de lluvia en la Zona Metropolitana de Monterrey. Ante este escenario, las dependencias de auxilio exhortan a la ciudadanía a extremar precauciones, evitar la circulación por pasos a desnivel o zonas con encharcamientos profundos y abstenerse de intentar cruzar ríos, arroyos o vados que presenten corrientes activas, recordando que la prevención y la corresponsabilidad social son elementos clave para evitar tragedias durante el paso de este fenómeno meteorológico.

Fuente: Tribuna