García, Nuevo León. – Después de más de once años de militancia activa dentro de Morena, Mario Soto formalizó su renuncia al partido político, declarando que sus convicciones y su compromiso con la ciudadanía se encuentran por encima de cualquier sigla partidista, cargo público o circunstancia coyuntural. El anuncio marca un movimiento relevante en el escenario político de Nuevo León, dada su trayectoria ligada al movimiento desde sus etapas fundacionales.
Soto explicó que su decisión está influenciada de manera directa por un proceso interno en el partido que derivó en la suspensión de sus derechos como militante. Esta medida administrativa y disciplinaria, señaló, limita sus posibilidades de participación política y de representación pública dentro de la fuerza partidista. Puntualizó que dicho procedimiento se ha sustentado en señalamientos difundidos a través de medios de comunicación y no en hechos que puedan ser comprobados formalmente, lo que motivó el cierre definitivo de esta etapa en su carrera.
“Yo entré a la política para servir al pueblo, no para servirme del pueblo, esa ha sido mi convicción desde el primer día y sigue siendo la misma”, expresó Soto al reflexionar sobre los principios éticos que han guiado su labor en el servicio público. El exmilitante recordó que Morena ha sido el único instituto político en el que ha participado formalmente y sostuvo que, a pesar de su salida, conserva los ideales sociales que motivaron su incorporación al movimiento original.
Profundizando en su postura ideológica, Soto se definió apegado a las bases del movimiento: “Antes de ser morenista, soy lopezobradorista, creo en los principios que dieron origen a este movimiento: poner primero a quienes más lo necesitan, combatir los privilegios, trabajar por la justicia y entender la política como un instrumento para servir a la gente”, indicó. Criticó que con el paso de los años la estructura interna se ha apartado de los postulados fundacionales, entre los cuales destacó el principio democrático de que el pueblo es quien decide el rumbo de sus representantes.
A pesar de las tensiones institucionales, el político enfatizó que su salida no responde a sentimientos de rencor ni busca avivar la confrontación, sino que representa un ejercicio de congruencia personal. Anunció que redirigirá todo su tiempo, esfuerzo y capacidad operativa hacia el municipio de García, donde enfocará su trabajo social a partir de ahora.
“García es mi prioridad, seguiré caminando junto a sus familias, escuchando sus necesidades, atendiendo sus problemas y construyendo, desde donde me corresponda, las soluciones que nuestra ciudad necesita”, recalcó Soto, subrayando que esta separación no implica el cese de sus actividades públicas, sino el inicio de una nueva etapa de vinculación directa con la ciudadanía basada en la honestidad y el trabajo comunitario.
Fuente: Tribuna
