Estados Unidos.- El Pentágono anunció la adjudicación de un contrato por 24 mil 400 millones de dólares a Raytheon para acelerar la fabricación de misiles SM-6, una decisión que ocurre mientras Estados Unidos busca reponer la gran cantidad de municiones utilizadas en la guerra con Irán.
De acuerdo con el Departamento de Defensa, se trata de un acuerdo de cinco años, con la posibilidad de extenderlo por dos años adicionales. La dependencia subrayó que los SM-6 son una “munición vital para guerra antiaérea y antisuperficie” y que el contrato permitirá una producción más rápida.
¿Por qué Estados Unidos aceleró la producción de misiles SM-6?
El detonante inmediato del contrato es la necesidad de reemplazar existencias militares tras el uso intensivo de municiones en la guerra con Irán. El anuncio muestra la presión que enfrenta Washington para recuperar inventarios clave y sostener su capacidad operativa.
El mes pasado, el inspector general del Departamento de Defensa advirtió que el gasto de municiones ha provocado carencias estratégicas de inventario y ha exhibido cuellos de botella en la base industrial encargada del reabastecimiento.
¿Qué incluye el contrato con Raytheon?
Según el comunicado del Pentágono, el acuerdo con Raytheon está enfocado en acelerar la producción de los SM-6, misiles considerados esenciales para misiones de defensa aérea y de combate antisuperficie.
El monto total asciende a 24 mil 400 millones de dólares, una de las cifras más relevantes del anuncio, y forma parte de la respuesta del gobierno estadounidense ante las limitaciones detectadas en su cadena de suministro militar.
El contexto: Inventarios bajo presión y problemas de suministro
La decisión del Pentágono también refleja un problema más amplio: no solo se trata de comprar más armamento, sino de resolver la velocidad con la que la industria puede producirlo. La advertencia del inspector general apunta a que el consumo reciente de municiones dejó al descubierto fallas en la capacidad de reabastecimiento.
En ese contexto, el contrato con Raytheon busca atender dos frentes al mismo tiempo: recuperar inventarios afectados por la guerra con Irán y reducir los cuellos de botella que han complicado la reposición de municiones estratégicas.
Fuente: Tribuna
