Lima, Perú.- Los precios mundiales de los alimentos subieron en septiembre hasta su nivel más alto en casi cuatro años, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). El organismo informó que su Índice de Precios de los Alimentos promedió 136 puntos, por encima de los 134 puntos revisados de agosto, en un repunte asociado a interrupciones logísticas y preocupaciones meteorológicas que están presionando a los mercados agrícolas.
El detonante inmediato del alza fue una combinación de factores: los temores por un fenómeno de El Niño de gran intensidad, que empujaron al azúcar a su nivel más alto en 18 meses, y el colapso del comercio en el Mar Negro provocado por la guerra, que llevó a los futuros del trigo a un máximo de tres años a principios del mes pasado. A esto se suman las perturbaciones en el estrecho de Ormuz, según la FAO.
¿Qué productos presionaron el alza de los alimentos?
La FAO detalló que en septiembre subieron sus índices de referencia para cereales, azúcar y aceites vegetales. En contraste, las cotizaciones de la carne y los productos lácteos bajaron.
En el caso del azúcar, el mercado reaccionó a los riesgos climáticos vinculados con un posible El Niño más severo. Para el trigo, el factor clave fue la disrupción comercial en el Mar Negro, una ruta estratégica para el abasto global de granos.
La advertencia de la FAO sobre el impacto al consumidor
El economista jefe de la FAO, Máximo Torero, advirtió que el encarecimiento ya no se limita a un solo producto o región. “Estamos asistiendo a un aumento persistente y cada vez más generalizado de los precios mundiales de las materias primas, ya que las perturbaciones en el estrecho de Ormuz y el mar Negro se suman a las crisis climáticas, lo que ejerce presión sobre la energía, el transporte y las principales materias primas alimentarias”, señaló.
Torero agregó que, si estas presiones continúan, podrían trasladarse pronto a los precios que pagan los consumidores, sobre todo en países que dependen de las importaciones de alimentos y energía.

Producción y comercio de cereales: el otro foco de presión
En un informe adicional, la FAO mantuvo prácticamente sin cambios su previsión para la producción mundial de cereales en 2026, en 2 mil 979 millones de toneladas métricas. Esa cifra representa una caída de 2.1 por ciento frente al máximo del año anterior, aunque seguiría siendo la segunda cosecha más grande de la historia.
Sin embargo, el organismo recortó su previsión para el comercio mundial de cereales en 2026/27 en 0.7 por ciento respecto a septiembre, debido a menores expectativas de exportación de trigo y maíz. La razón principal, indicó, son las restricciones en las rutas marítimas del Mar Negro, un factor que mantiene la presión sobre el mercado internacional de alimentos.
Fuente: Tribuna
