Monterrey, Nuevo León. – Pese al avance de las discusiones legislativas y municipales orientadas a establecer un marco regulatorio formal para el uso de scooters particulares en Nuevo León, el sector comercial del centro de Monterrey ha reportado un incremento sostenido de entre 20 y 25 por ciento en la venta de estos dispositivos durante el presente año, consolidándose como una opción de movilidad urbana cada vez más socorrida.
De acuerdo con testimonios de comerciantes locales, la demanda de estos medios de transporte alternativos se ha mantenido con una tendencia positiva constante, un fenómeno económico que incluso ha coexistido de manera paralela con la introducción de esquemas de renta de scooters en la vía pública, los cuales, lejos de inhibir la adquisición individual, han fomentado un mayor interés por parte de la ciudadanía.
Luis Bracamontes, comerciante dedicado a la compraventa de estos vehículos y usuario habitual, explicó que el mercado muestra una predilección particular por los modelos ligeros, cuyos precios oscilan entre los 5 mil y los 10 mil pesos, aunque el rango general de comercialización abarca desde los 4 mil 500 hasta los 20 mil pesos en establecimientos especializados, cifra que puede alcanzar los 23 mil pesos de acuerdo con revisiones detalladas en portales web de tiendas del ramo.
En cuanto a las especificaciones técnicas de los equipos con mayor demanda, el comerciante detalló que estos dispositivos eléctricos alcanzan velocidades máximas de hasta 32 kilómetros por hora, ofreciendo sistemas de regulación de velocidad divididos en distintos modos para que el conductor pueda ajustar el desplazamiento según las características del entorno vial por el cual transita.
Respecto al perfil demográfico de los compradores, las observaciones del sector indican que no existe un segmento de edad limitado. La adopción de este medio de transporte abarca desde jóvenes estudiantes y trabajadores hasta adultos mayores. En el caso de estos últimos, los establecimientos suelen recomendar alternativas de mayor estabilidad estructural o el uso de bicicletas convencionales para reducir los riesgos asociados a caídas.
Además del crecimiento de las ventas, el debate sobre la seguridad vial y la necesidad de un marco normativo claro se mantiene activo en la agenda pública de la entidad. El Congreso de Nuevo León analiza diversas disposiciones legales para regular la circulación de estos vehículos. La administración municipal de Monterrey ha propuesto que los operadores utilicen de manera obligatoria casco de protección y chaleco reflejante, transiten estrictamente en el sentido de la vialidad establecida y no rebasen un límite de velocidad fijado en 25 kilómetros por hora.
En el municipio vecino de San Pedro Garza García, las propuestas administrativas contemplan restricciones adicionales que establecen un límite máximo de 20 kilómetros por hora en vialidades y de 12 kilómetros por hora cuando los usuarios circulen por áreas peatonales y banquetas, complementándose con la habilitación física de más cajones y espacios designados para el estacionamiento ordenado de estos vehículos, lo que busca liberar las banquetas para el tránsito peatonal.
Los actores del sector comercial consideran que estas medidas regulatorias resultan óptimas y necesarias para salvaguardar la integridad física de los conductores, enfatizando la importancia de que la ciudadanía respete los lineamientos técnicos para evitar incidentes graves en avenidas de alto flujo vehicular y priorizar el uso de vías secundarias.
Esta postura regulatoria encuentra un amplio respaldo tanto entre los peatones como entre los automovilistas que circulan a diario por las calles del centro de Monterrey. Diversos ciudadanos han manifestado su apoyo a la implementación de controles estrictos, argumentando que la falta de equipo de protección y el exceso de velocidad por parte de algunos usuarios representan un factor de riesgo latente en la convivencia vial cotidiana. Los conductores de vehículos motorizados coinciden en que la delimitación de áreas específicas de circulación, como las ciclovías, contribuirá de manera significativa a prevenir accidentes viales y a garantizar un tránsito más armónico en toda la zona metropolitana.
Fuente: Tribuna
