Monterrey, Nuevo León. – Ante los recientes pronósticos meteorológicos y las precipitaciones de fuerte intensidad que azotaron a la entidad durante las últimas horas, el gobierno municipal de Monterrey intensificó las labores operativas de limpieza y desazolve en la infraestructura pluvial de la ciudad. Las acciones, ejecutadas por cuadrillas especializadas de la Secretaría de Servicios Públicos, se concentraron en el mantenimiento de parrillas, bocatormentas y cruces transversales para prevenir anegaciones severas y mitigar los riesgos latentes para automovilistas y transeúntes.

Durante un recorrido de supervisión realizado en la zona norte del municipio, el titular de la dependencia, Hugo Salinas, detalló que la cantidad de desechos acumulados y recolectados por el personal operativo tras la última jornada ascendió a un total de 80 toneladas de basura diversa. Este material fue extraído de un universo superior a las mil 300 parrillas de drenaje que han recibido mantenimiento continuo, además de 35 bocatormentas y cinco canales transversales que forman parte crucial del sistema de captación pluvial de la capital nuevoleonesa. El funcionario municipal calificó las labores recientes como parte de una jornada intensa destinada a salvaguardar la movilidad urbana y prevenir contingencias mayores.

Las tareas de limpieza y auxilio vial se focalizaron prioritariamente en avenidas de alta afluencia vehicular y vialidades estratégicas que resienten los efectos de las tormentas. Entre las arterias intervenidas destacan los tramos correspondientes a las avenidas Gonzalitos, Constitución, Morones Prieto, Eugenio Garza Sada, Abraham Lincoln y Fidel Velázquez. En estos puntos neurálgicos, las autoridades municipales se vieron en la necesidad operativa de implementar cierres temporales en diversos pasos a desnivel y bajo puentes debido a la magnitud y rapidez con la que se acumuló el agua pluvial tras la precipitación nocturna.

Estas acciones de atención inmediata responden puntualmente a las directrices giradas por el alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza, quien instruyó a la dependencia encargada de los servicios públicos a mantenerse en alerta permanente y bajo un monitoreo constante en los puntos geográficos catalogados como zonas de riesgo. El objetivo principal de esta estrategia institucional es evitar que la acumulación de basura y residuos sólidos en la red de desagüe provoque inundaciones que pongan en riesgo el patrimonio y la seguridad de la ciudadanía. Para cumplir con esta encomienda, tanto las cuadrillas de trabajadores municipales como los equipos hidroneumáticos de alta presión han operado de manera ininterrumpida durante las últimas cuarenta y ocho horas, un esfuerzo que se mantendrá vigente mientras persistan las condiciones meteorológicas adversas y la corriente continúe arrastrando materiales hacia las rejillas pluviales.

Ante este panorama, el secretario Hugo Salinas hizo un llamado enérgico a la corresponsabilidad y a la conciencia ciudadana, enfatizando la urgencia de evitar la mala práctica de arrojar basura y desperdicios en la vía pública. El funcionario advirtió que la presencia de desechos sólidos en las calles perjudica a la comunidad en general, exponiendo a peatones y automovilistas al riesgo real de quedar atrapados en zonas inundadas a causa de la obstrucción provocada por la misma basura. Aclaró que si bien el personal de Servicios Públicos interviene para resolver los encharcamientos, la efectividad final de la infraestructura depende en gran medida de factores naturales como la intensidad de las lluvias y de la cantidad de basura que las corrientes arrastren hacia el sistema de drenaje en diferentes puntos del municipio. La administración local recordó a la población que cualquier reporte relacionado con acumulación de basura o problemas en la red pluvial puede canalizarse a través del teléfono 072 o mediante las cuentas oficiales del municipio en redes sociales.

Fuente: Tribuna