Brail.- Brasil celebra este domingo la primera vuelta de su elección presidencial con un escenario abierto: Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro cerraron este sábado sus campañas en el estado de São Paulo, mientras los sondeos apuntan a que ninguno tendría apoyo suficiente para ganar de inmediato. Si ningún candidato alcanza los votos necesarios, la segunda vuelta será el 25 de octubre.
La jornada de cierre importa porque confirma el tono de una campaña marcada por ataques cruzados, la ausencia de debates cara a cara y temas que afectan directamente a la población, como el costo de vida, la inseguridad y la corrupción. También refleja el peso político que sigue teniendo la disputa entre el actual presidente y el bolsonarismo, ahora representado por el hijo del exmandatario.
Lula y Flávio Bolsonaro llevan el cierre de campaña a las calles
Lula, de casi 81 años, busca un cuarto periodo en el poder y programó el cierre de su campaña en Sao Paulo, con un recorrido por una vía cercana a la emblemática Avenida Paulista, acompañado por miles de simpatizantes.
En esa movilización, seguidores vestidos de rojo, color del Partido de los Trabajadores, lo esperaban con camisetas y gorras con mensajes como “Make Lula president again” y “Brasil es de los brasileños”. Durante la campaña, el mandatario colocó la defensa de la soberanía como uno de sus ejes y acusó al gobierno de Donald Trump de buscar apropiarse de riquezas brasileñas, incluidas las tierras raras.
Del otro lado, Flávio Bolsonaro, legislador de 45 años, optó por un cierre con formato de motocicleta y caravana. Su acto principal en el interior de Sao Paulo contempla un recorrido de 20 kilómetros bajo el nombre de “Caravana de la victoria”, que después repetirá en Río de Janeiro. El formato ya había sido utilizado antes por su padre, Jair Bolsonaro.
Una elección marcada por la polarización y el peso de Jair Bolsonaro
La contienda ocurre bajo la sombra del expresidente Jair Bolsonaro, padre de Flávio, quien fue derrotado por Lula en la segunda vuelta de 2022 por una diferencia de 1.8 puntos porcentuales. Además, Jair Bolsonaro fue condenado por golpismo, mientras su hijo enfrenta investigaciones por corrupción y lavado de dinero.
Aunque Donald Trump no ha respaldado directamente a Flávio Bolsonaro, mantiene una relación de alianza con Jair Bolsonaro. El seguimiento desde Estados Unidos ha sido descrito como cercano, lo que ha añadido un componente internacional a la elección brasileña.
Durante la campaña, Lula y Flávio Bolsonaro intercambiaron ataques, pero no participaron en debates cara a cara. Entre los temas más presentes estuvieron el malestar por el costo de vida, la preocupación por la inseguridad y las acusaciones de corrupción, asuntos que han influido en el voto de sectores todavía indecisos.
¿Qué está en juego este domingo en Brasil?
De acuerdo con los sondeos citados antes de la elección, ninguno de los candidatos alcanza el respaldo suficiente para imponerse en primera vuelta. Por eso, el resultado de este domingo será clave para definir si Brasil entra de inmediato a una nueva fase de campaña rumbo al 25 de octubre.
En las horas previas a la votación, varios ciudadanos seguían evaluando su decisión. Ese ambiente de duda refleja una elección en la que no solo se disputa la presidencia, sino también el rumbo político del país entre la continuidad de Lula y el intento del bolsonarismo por regresar al poder con Flávio Bolsonaro.
Fuente: Tribuna
