Mobile, Estados Unidos.- Donald Trump volvió a defender la aplicación de la pena de muerte contra grandes narcotraficantes durante un mitin celebrado el viernes 2 de octubre en Mobile, Alabama. El presidente también incluyó en su propuesta a traficantes de personas y personas que asesinen a agentes de policía, dentro de su postura para ampliar el uso de la pena capital.

¿Qué dijo Trump sobre la pena de muerte?

Durante el acto ante simpatizantes republicanos, Trump afirmó: “Pasaremos la pena de muerte para los grandes narcotraficantes, los traficantes de personas y cualquiera que mate a un agente de policía”. La declaración ocurrió mientras el mandatario participa en actividades políticas de cara a las elecciones legislativas de mitad de mandato.

El planteamiento retoma una posición que Trump ya había expresado durante su primer periodo presidencial. En esta nueva etapa de su gobierno, su administración también ha impulsado medidas dirigidas a reforzar la aplicación de la pena de muerte en el ámbito federal.

La pena capital en Estados Unidos está sujeta a las leyes federales y estatales aplicables, por lo que una declaración presidencial no implica por sí misma la imposición automática de una sentencia de muerte en un caso concreto.

¿Qué medidas tomó Trump sobre las ejecuciones federales?

El 20 de enero de 2025, Trump firmó una orden ejecutiva relacionada con el restablecimiento y fortalecimiento de la pena de muerte federal. Según el material proporcionado, el documento instruyó al fiscal general a buscar la pena capital en aquellos delitos federales cuya gravedad permita solicitarla conforme a la legislación vigente.

La orden también contempló medidas específicas para los casos relacionados con el asesinato de agentes del orden. Estas disposiciones forman parte de la política impulsada por la administración Trump para ampliar la utilización de la pena capital dentro del sistema federal.

Posteriormente, en abril de 2026, el Departamento de Justicia anunció nuevas acciones relacionadas con las ejecuciones federales. Entre ellas se incluyó la recuperación del protocolo de inyección letal empleado durante el primer gobierno de Trump y la incorporación de alternativas como el pelotón de fusilamiento.

Fuente: Tribuna