Monterrey, Nuevo León.-  En una operación de intercepción aduanal y vigilancia táctica en los puntos de entrada a la entidad, elementos de la Fiscalía General de la República (FGR) lograron el aseguramiento de un cargamento de cocaína líquida camuflada como suplementos alimenticios y multivitamínicos comerciales. El decomiso tuvo lugar en las instalaciones del Aeropuerto Internacional de Monterrey ‘General Mariano Escobedo‘, ubicado en el municipio de Apodaca, donde las autoridades federales detuvieron a un pasajero procedente de Colombia que pretendía ingresar la sustancia al territorio neoleonés oculta en maletas de viaje.

El hallazgo se concretó durante las inspecciones aleatorias y de rutina implementadas por efectivos de la Policía Federal Ministerial (PFM), adscritos a la Agencia de Investigación Criminal (AIC), en coordinación con binomios caninos adiestrados en la detección de narcóticos. Al momento de revisar el equipaje documentado del sospechoso, identificado como Miguel ‘N’, los agentes observaron anomalías en la densidad, etiquetado y sellos de más de un centenar de envases de plástico de medio litro de capacidad cada uno, los cuales ostentaban leyendas alusivas a productos naturales de nutrición y presuntos «remedios milagro».

Ante las inconsistencias detectadas en los recipientes, los peritos federales aplicaron reactivos químicos preliminares a las muestras líquidas en el sitio, arrojando resultados positivos para clorhidrato de cocaína en solución acuosa. En total, las autoridades contabilizaron 189 botellas de 500 mililitros que sumaron un volumen conjunto de 94 litros con 500 mililitros de droga diluida, una modalidad recurrente utilizada por las redes del narcotráfico internacional para burlar los filtros de inspección visual y rayos X en terminales aéreas.

El decomiso de narcóticos en estado líquido representa uno de los métodos más complejos para las tareas de contención aduanal en el norte de México, pues este procedimiento químico permite a los traficantes disolver el alcaloide en aceites, esencias o jarabes con el fin de evitar la densitometría convencional y los olores característicos del estupefaciente en polvo. Una vez que el cargamento sortea los controles aduanales y arriba a su destino, organizaciones criminales suelen trasladar el líquido a laboratorios clandestinos de extracción secundaria, donde someten la mezcla a procesos de precipitación química y evaporación para recuperar la pasta o el clorhidrato sólido para su posterior distribución y venta.

Tanto el detenido como el cargamento de envases asegurados quedaron a disposición del agente del Ministerio Público de la Federación, adscrito a la Fiscalía Especializada de Control Regional en Nuevo León. La representación social federal integró la carpeta de investigación correspondiente por delitos contra la salud en su modalidad de introducción de narcóticos al país, en tanto continúan los peritajes de laboratorio para fijar el grado de pureza y el pesaje exacto una vez cristalizada la sustancia. Conforme a las garantías constitucionales del sistema penal acusatorio, la autoridad precisó que el imputado se presume inocente mientras no exista una sentencia condenatoria dictada por un juez federal.

Este aseguramiento en la terminal aérea metropolitana pone de manifiesto la reactivación de rutas aéreas sudamericanas empleadas por el crimen organizado para introducir cargamentos de alto valor comercial, así como la efectividad de las brigadas caninas y los esquemas de inteligencia federal para detectar sustancias adulteradas que buscan encubrirse bajo la apariencia de artículos de libre venta al consumidor.

Fuente: Tribuna