Estados Unidos.- Tras el doloroso tropiezo 3-0 frente a la Selección de Estados Unidos en Glendale, Arizona, el estratega del representativo nacional, Rafael Márquez, compareció ante los medios de comunicación con un diagnóstico frontal sobre las causas del descalabro. Lejos de excusarse en factores externos, el seleccionador mexicano reconoció con crudeza que el marcador final se construyó a partir de equivocaciones puntuales no forzadas en zona de seguridad, las cuales dinamitaron cualquier posibilidad de sostener el plan de juego que el cuerpo técnico había diseñado para encarar al acérrimo rival de la Concacaf.

“Lo otro han sido errores muy groseros que al final les regalas al equipo rival”, señaló de manera tajante el timonel michoacano al ser cuestionado sobre las jugadas clave que inclinaron la balanza en territorio estadounidense. Para Márquez, la frustración principal no derivó de un sometimiento futbolístico integral, sino de la facilidad con la que el cuadro tricolor facilitó los tantos de Julian Hall, Cavan Sullivan y Malik Tillman, concediendo ventajas decisivas ante un rival ordenado que supo capitalizar cada obsequio.

A pesar de la contundencia de las cifras en la pizarra, el ‘Káiser‘ evitó caer en análisis absolutistas y rescató pasajes del desempeño colectivo, enfatizando que el grupo mostró argumentos tácticos válidos durante el primer tercio del encuentro. El técnico explicó que hasta el minuto 28, previo al primer tanto derivado de una desatención defensiva, México dominó la posesión del esférico, se plantó con personalidad en campo contrario y maniató la generación de peligro del oponente. No obstante, admitió que esa tenencia careció de filo y claridad en el último tercio para generar aproximaciones de verdadero peligro sobre el marco estadounidense.

El estratega subrayó que asume este tropiezo como parte del proceso de construcción que encabeza en el banquillo nacional, advirtiendo que su proyecto no se desmorona por un revés en un duelo de preparación, siempre y cuando exista una asimilación madura de los desaciertos cometidos en la cancha. En ese sentido, Márquez hizo un llamado urgente a la autocrítica interna en el vestidor, demandando máxima concentración para evitar que fallas en salidas cortas o pérdidas de marca vuelvan a repetirse en escenarios de alta exigencia internacional.

Asimismo, el seleccionador respaldó el momento de Santiago Giménez, quien atravesó una noche complicada frente al arco rival. Márquez argumentó que el delantero aún resiente la inactividad por molestias físicas previas y requiere mayor ritmo competitivo para recuperar su mejor versión goleadora. El timonel reiteró su confianza en las capacidades del artillero y en la base del plantel para levantarse de inmediato del impacto anímico, recordando que el calendario no otorga tregua.

El representativo nacional cambiará de sede para viajar a Los Ángeles, donde medirá fuerzas ante Chile en su siguiente examen de Fecha FIFA, antes de encarar los compromisos oficiales de la Nations League en noviembre sobre la cancha del Estadio BBVA. Para Márquez, la lección de Glendale es categórica: en el futbol, la inocencia y los errores groseros se pagan con derrotas inapelables.

Fuente: Tribuna