Arizona, Estados Unidos.- El Ejército de Estados Unidos está probando sistemas antidrones en la frontera con México ante el aumento de incursiones de aeronaves no tripuladas, muchas de ellas comerciales. Durante un ejercicio realizado en Arizona, militares evaluaron radares, drones interceptores y sistemas automatizados para detectar, seguir y neutralizar estos aparatos.
¿Por qué EU prueba tecnología antidrones en la frontera?
Las autoridades militares estadounidenses consideran que los drones utilizados cerca de la frontera representan una herramienta de vigilancia relacionada con actividades de contrabando y tráfico de personas. El general de brigada Brian Filler, comandante adjunto de operaciones de la Fuerza Operativa Conjunta de la Frontera Sur, afirmó que se detectaron 378 incursiones de drones durante los últimos 30 días.
“Estamos observando en su mayoría drones comerciales disponibles en el mercado”, declaró Filler a periodistas. Según el militar, la mayoría de estos aparatos cuenta con cámaras de vigilancia y frecuentemente son observados cerca de movimientos transfronterizos.
El Ejército estadounidense también informó que desde agosto ha empleado tecnología láser contra drones en la frontera sur. De acuerdo con la información proporcionada, las fuerzas estadounidenses han derribado 11 drones atribuidos a organizaciones criminales mediante este sistema.
¿Qué tecnología probó el Ejército estadounidense?
Las demostraciones se realizaron durante Falcon Peak, un ejercicio del Mando Norte de Estados Unidos celebrado en septiembre en Arizona. En el encuentro, compañías de defensa mostraron equipos diseñados para identificar, rastrear e interceptar aeronaves pequeñas sin tripulación.
Entre los sistemas presentados estuvieron el dron “Ghost”, desarrollado por Anduril; un sistema de detección mediante radar y cámaras de Teledyne FLIR; la ametralladora automatizada antidrones “Bullfrog”, de Allen Control Systems, y un dron interceptor comercializado por Powerus.
El ejercicio también permitió a los soldados evaluar sistemas fuera de condiciones controladas de laboratorio. Los responsables militares consideran que la frontera puede funcionar como un entorno operativo para probar equipos, capacitar personal y medir el rendimiento de nuevas tecnologías.
Fuente: Tribuna
