Monterrey, Nuevo León. – La estrategia de seguridad implementada en el estado de Nuevo León ha alcanzado un hito significativo al lograr reducir el delito de robo de vehículos a su nivel más bajo en las últimas tres décadas. Así lo dio a conocer el secretario general de Gobierno, Miguel Ángel Flores Serna, quien destacó que esta reducción sostenida en los índices delictivos es el resultado directo de la planeación estratégica, la inversión presupuestal y una estrecha coordinación interinstitucional, rompiendo de esta forma con las tendencias negativas registradas en el pasado.
De acuerdo con las cifras oficiales presentadas por el funcionario estatal, el análisis comparativo del periodo comprendido entre enero y agosto refleja un desplome radical en la incidencia de este delito de carácter patrimonial. Mientras que en el año 2011 —etapa considerada como uno de los momentos más críticos para la seguridad pública en la región metropolitana— se documentaron un total de 14 mil 977 robos de automóviles, en el mismo lapso del presente año la cifra se contrajo a solo 357 casos registrados formalmente ante las instancias correspondientes.
Esta disminución en la incidencia delictiva cobra mayor relevancia al ser contrastada con el crecimiento exponencial que ha experimentado el parque vehicular en la entidad durante las últimas décadas. Según los datos oficiales, en el año 1997 Nuevo León contaba con un padrón estimado de 721 mil automóviles en circulación; dicha cifra se ha cuadruplicado con el paso del tiempo hasta alcanzar un total de 2.8 millones de vehículos en la actualidad, un factor que tradicionalmente representaba un mayor riesgo de exposición a este tipo de ilícitos.
“Tenemos cuatro veces más vehículos que en los años más inseguros de Nuevo León y, aun así, hoy el robo de vehículos está en su nivel más bajo en 30 años”, puntualizó Flores Serna al enfatizar la magnitud de este indicador positivo para la movilidad y el patrimonio de los habitantes.
El titular de la Secretaría General de Gobierno enfatizó que los resultados actuales no obedecen a factores fortuitos ni a soluciones improvisadas o de corto plazo, sino a un esfuerzo institucional sostenido en el tiempo. “No es casualidad, es trabajo, estrategia y coordinación. Las cifras no se arreglaron con una varita mágica, sino con años de planeación e inversión de una estrategia que ve por la seguridad de las familias neoleonesas”, detalló durante la presentación del balance de seguridad.
El funcionario explicó que el robo de vehículos constituía uno de los indicadores delictivos más altos y de mayor impacto social en el estado, situación propiciada por la ausencia de acciones estructurales efectivas por parte de administraciones anteriores, a las cuales calificó como gobiernos de la llamada vieja política. Indicó que a partir de la gestión de la actual administración estatal, la tendencia a la baja comenzó a consolidarse de manera firme y constante.
Con el propósito de evitar cualquier retroceso y garantizar la permanencia de esta tendencia descendente en los delitos patrimoniales, el gobierno estatal refrendó su compromiso de dar continuidad y fortalecer las acciones operativas vigentes en materia de seguridad pública. Para lograr este objetivo, la administración adelantó que los ejes centrales de la política de seguridad se mantendrán fundamentados en cuatro pilares clave.
En primer lugar, se priorizará una mayor y mejor capacitación profesional para los elementos de los cuerpos policiales y operativos. Como segundo punto, se mantendrá una inversión constante enfocada en el desarrollo de infraestructura y equipamiento tecnológico avanzado. En tercer término, se intensificará el uso estratégico de herramientas de inteligencia y análisis de datos para lograr la desarticulación oportuna de bandas delictivas especializadas. Se fortalecerán las acciones orientadas a la prevención del delito en aquellas zonas geográficas que presentan un mayor flujo vehicular y grado de vulnerabilidad en la entidad, consolidando así un modelo de seguridad integral.
Fuente: Tribuna
