Tapachula, Chiapas.- La desaparición de 164 niñas, niños y adolescentes indígenas en Chiapas durante los últimos nueve meses encendió la alerta entre familias y organizaciones civiles, que exigen respuestas sobre su paradero y una reacción más efectiva de las autoridades. El dato fue documentado por colectivos dedicados a la defensa de la niñez, en un contexto marcado por riesgos de reclutamiento por grupos criminales y trata de personas.
La preocupación se concentra en distintas regiones del estado, pero Tapachula destaca por reunir una parte importante de los reportes, debido a su condición de ciudad fronteriza y al intenso movimiento migratorio de la zona.
¿Qué se sabe sobre los 164 casos de menores indígenas desaparecidos?
De acuerdo con la información difundida por organizaciones que acompañan a las familias, los 164 menores indígenas desaparecidos fueron reportados en un periodo de nueve meses. La organización Melel Xojobal identificó patrones en algunos expedientes que apuntan a posibles vínculos con reclutamiento por grupos delictivos y redes de trata de personas.
El señalamiento no implica que todos los casos respondan a la misma causa, pero sí refleja un patrón de riesgo para niñas, niños y adolescentes, especialmente en comunidades indígenas y en zonas con presencia de grupos criminales.
¿Por qué Tapachula aparece como un foco de preocupación?
Tapachula concentra una parte relevante de los reportes. Las organizaciones explican que su ubicación fronteriza y el flujo constante de personas en movilidad vuelven más compleja la localización de menores desaparecidos y el seguimiento de las investigaciones.
Familias de adolescentes desaparecidos han señalado que algunos jóvenes habrían sido contactados o enganchados fuera de Chiapas. Esa situación complica la obtención de información sobre su paradero, sobre todo cuando los posibles traslados o contactos rebasan el ámbito local.
¿Qué están exigiendo las familias y organizaciones?
Las familias mantienen la exigencia de conocer el paradero de sus hijos y de que se fortalezcan los mecanismos de búsqueda. Las organizaciones que las acompañan han pedido mejorar las medidas de protección para menores, con atención especial en comunidades indígenas y en regiones donde operan grupos delictivos.
Además de la búsqueda inmediata, los colectivos advierten que la situación exhibe la vulnerabilidad que enfrentan niñas, niños y adolescentes en distintas zonas de Chiapas, por lo que consideran urgente una respuesta institucional más amplia para prevenir nuevas desapariciones.
Fuente: Tribuna
