Monterrey, Nuevo León. – El inicio formal del proceso electoral de 2027 en Nuevo León ha traído consigo una marcada polarización política dentro del Poder Legislativo estatal, donde las distintas fuerzas representadas en el Congreso local han intensificado las negociaciones y la pugna por el control de los órganos internos de gobierno, especialmente la Comisión de Coordinación y Régimen Interno (Cocri). La definición de esta instancia resulta estratégica para los partidos políticos, ya que desde ella se conducen los acuerdos parlamentarios, se establecen las prioridades de la agenda legislativa y se definen los equilibrios de poder de cara a los comicios locales en los que se renovarán la gubernatura, los 51 ayuntamientos y las 42 diputaciones que integran el Congreso.

La tensión en el recinto legislativo aumentó tras una serie de modificaciones en la composición de las bancadas. Movimiento Ciudadano (MC) había incrementado su fuerza numérica hasta alcanzar los 11 legisladores tras la integración de exintegrantes de otras fuerzas políticas, lo que en su momento auguraba una reconfiguración de las mayorías y la posibilidad de presidir la Cocri. Sin embargo, el escenario político dio un giro el lunes 5 de octubre de 2026 con la incorporación de la legisladora Rocío Montalvo a la bancada del Partido Acción Nacional (PAN), tras haber permanecido como independiente, y el paso de la presidenta de la Mesa Directiva, Perla Villarreal, de las filas del PRD al Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Estos movimientos generaron reacciones encontradas tanto entre los actores políticos como en organizaciones de la sociedad civil. Liliana Flores, activista e integrante del Grupo de las Seis, criticó los cambios de adscripción partidista al señalar que responden a intereses pragmáticos de control político y no a convicciones ideológicas. Según la postura de la organización ciudadana, las recientes adhesiones reflejan una estrategia de los distintos bloques para asegurar cuotas de poder y mantener cuotas de influencia dentro del aparato legislativo, alejándose del debate ciudadano.

Los coordinadores de las fracciones parlamentarias fijaron postura ante las modificaciones. Heriberto Treviño, líder de la bancada del PRI, calificó los hechos como una jornada de turbulencia política, aunque subrayó que la estrategia conjunta del bloque opositor conformado por el PRI y el PAN les permite conservar la dirección de la Cocri bajo la presidencia del diputado panista Carlos de la Fuente. Treviño argumentó que la identidad de origen de los legisladores responde a una plataforma electoral común, por lo que los ajustes recientes consolidan la correlación de fuerzas ya establecida en el inicio de la legislatura.

Desde la perspectiva de Acción Nacional, la defensa de la mayoría se fundamenta en el análisis normativo y en el volumen de votos obtenidos en las urnas por sus representantes. La coordinación panista indicó que, de acuerdo con las disposiciones del Artículo 61 de la normatividad interna del Congreso, al considerar criterios de votación popular y representación por mayoría, el partido mantiene la posición prioritaria en la estructura de gobernabilidad interna, relegando a las demás fuerzas a una posición de minoría relativa.

Sandra Pámanes, coordinadora de la bancada de Movimiento Ciudadano, desestimó las argumentaciones del bloque opositor y sostuvo que la incorporación de nuevos legisladores a su fracción evidenció la existencia de acuerdos previos encubiertos en el Legislativo. A juicio de la representante naranja, algunos diputados que operaban bajo siglas distintas mantenían una disciplina de voto alineada con los intereses del PRI y del PAN. Pámanes enfatizó que el propósito fundamental de su bancada ha sido propiciar un equilibrio real de poderes y transparentar las dinámicas de votación dentro del Congreso estatal.

Con el calendario electoral en marcha y los preparativos para los comicios de 2027 avanzando, el Congreso de Nuevo León se perfila como un escenario de constante confrontación política, donde la disputa por las posiciones clave de conducción legislativa continuará marcando la relación entre el Poder Ejecutivo y las distintas fuerzas representadas en el Pleno.

Fuente: Tribuna