Monterrey, Nuevo León. – El Congreso del Estado de Nuevo León experimentó un nuevo reacomodo en su mapa político interno tras confirmarse el movimiento de la diputada Rocío Montalvo, quien formalizó su salida de la bancada independiente para sumarse a las filas del grupo legislativo del Partido Acción Nacional (PAN). Con esta adhesión, la fracción albiazul incrementa su presencia en el recinto legislativo para alcanzar un total de 11 integrantes, equilibrando de esta forma el número de curules con Movimiento Ciudadano en la actual legislatura estatal.

La incorporación de Montalvo al blanquiazul se materializó tras la presentación de un oficio formal ante la Oficialía de Partes del Poder Legislativo, en el cual la legisladora manifiesta su decisión irrevocable de abandonar el bloque independiente que había integrado. La trayectoria parlamentaria de la diputada en el actual periodo constitucional comenzó bajo las siglas de Movimiento Ciudadano, fuerza política con la que llegó inicialmente al Congreso antes de transitar hacia la condición de diputada sin partido y ahora concretar su arribo a la bancada panista.

Este cambio en la correlación de fuerzas dentro del Palacio Legislativo ocurre en un escenario dinámico marcado por recientes ajustes en las distintas fracciones parlamentarias. Apenas la semana anterior, el tablero político local registró modificaciones sustanciales cuando los legisladores Brenda Velázquez y Mario Soto, junto con el suplente Francisco del Bosque, decidieron separarse de la bancada de Morena para integrarse a las filas de Movimiento Ciudadano. Aquel movimiento previo había otorgado a la bancada emecista una posición de ventaja numérica momentánea en el Pleno, un factor estratégico que les abrió la puerta para disputar y asumir la titularidad y el control de la Comisión de Coordinación y Régimen Interno (Cocri), el órgano de gobierno administrativo y político más relevante al interior del Congreso estatal.

Con la llegada de Rocío Montalvo al grupo parlamentario del PAN, el escenario numérico experimenta un balance inmediato en la correlación de fuerzas legislativas. Al igualar los 11 diputados que actualmente conforman la bancada de Movimiento Ciudadano, el bloque panista recupera peso específico en las negociaciones y en la toma de decisiones de trascendencia para el Estado, en un contexto donde los consensos parlamentarios resultan determinantes para la aprobación de presupuestos, nombramientos clave y reformas legales de alto impacto social y administrativo para Nuevo León.

Los reacomodos registrados durante las últimas semanas reflejan la intensa actividad política y la constante reconfiguración de alianzas que caracterizan la dinámica interna del Congreso. La integración de la legisladora a la bancada panista modifica sustancialmente las reglas de discusión y votación al interior de las comisiones ordinarias y especiales, planteando un escenario de diálogo obligado entre las principales fuerzas políticas representadas en el recinto, donde la consecución de mayorías calificadas o simples dependerá estrictamente de los acuerdos cupulares y de la capacidad de cabildeo de los distintos coordinadores parlamentarios.

Hasta el cierre de esta edición, la dirigencia estatal del PAN no ha emitido un posicionamiento detallado sobre las comisiones específicas que asumirá Montalvo tras su incorporación formal a la bancada, aunque se prevé que su participación dentro del grupo legislativo refuerce la postura fiscalizadora y legislativa del partido en temas prioritarios para la agenda metropolitana y estatal. En tanto, la representación independiente en el Congreso se reduce con esta salida, lo que obligará a una revisión técnica sobre la representación de los legisladores sin partido en los órganos de gobierno interno del Poder Legislativo y en las prerrogativas asignadas por ley.

Fuente: Tribuna