De acuerdo con el comité Nobel, sus hallazgos dieron a los químicos herramientas fundamentales para dirigir reacciones hacia la homoquiralidad, es decir, lograr que se forme solo una de las dos versiones posibles de ciertas moléculas. Eso es especialmente importante en medicamentos, porque con frecuencia solo una de esas formas produce el efecto deseado en el organismo.
¿Por qué este Nobel importa para los medicamentos?
La clave del premio está en resolver un problema de larga data en química: cómo obtener una sola imagen especular de una molécula quiral en lugar de una mezcla equilibrada de ambas.
Muchas moléculas existen en dos variantes que son imágenes especulares entre sí y no pueden superponerse. En los sistemas vivos, sin embargo, suele utilizarse solo una de esas formas. A esa propiedad se le conoce como homoquiralidad.
Durante años, cuando los científicos intentaban producir este tipo de moléculas en laboratorio, obtenían proporciones iguales de ambas versiones. El problema es que, en sustancias destinadas a interactuar con seres vivos —como fármacos, aromas, fragancias, productos químicos agrícolas y nuevos materiales—, una sola de esas formas puede ser la adecuada.
Por eso, el comité Nobel destacó que los descubrimientos de Kagan y Soai han sido determinantes para quienes diseñan reacciones químicas con aplicaciones farmacéuticas y biológicas.
¿Qué descubrieron Henri B. Kagan y Kenso Soai?
Henri B. Kagan dio el primer paso decisivo en 1986, cuando descubrió una nueva forma de manipular reacciones químicas que permitía crear un exceso mayor de una de las dos imágenes especulares de lo que antes se consideraba posible.
Después, Kenso Soai avanzó en 1995 con una publicación clave en la que describió cómo diseñó la primera reacción química con potencial para ser homoquiral.
Ese trabajo culminó en 2003, cuando presentó una reacción en la que solo se formaba una de las dos imágenes especulares posibles. Según la explicación de la academia, se trató de una hazaña que nadie había conseguido antes fuera de la propia vida.
La Real Academia de las Ciencias Sueca subrayó que estos descubrimientos ayudaron a resolver uno de los mayores misterios de la química: cómo puede surgir la asimetría química que caracteriza a los seres vivos.
La reacción de Kenso Soai tras el anuncio
Tras conocerse el fallo, Kenso Soai calificó la jornada como el día “más emocionante” de su vida. En una rueda de prensa digital celebrada en la sede de la academia en Estocolmo, el investigador japonés contó que estaba haciendo compras cuando recibió la llamada del Comité Nobel.
Soai también dijo sentirse contento de compartir el premio con Henri B. Kagan, a quien describió como “un químico orgánico tan famoso”, y celebró que su campo de investigación haya sido reconocido con el galardón.
Fuente: Tribuna
