Monterrey, Nuevo León. – Con el propósito de mitigar el severo congestionamiento vial que afecta a los planteles educativos del poniente de Monterrey, la Secretaría de Participación Ciudadana dio a conocer los resultados definitivos del Estudio de Movilidad focalizado en las zonas residenciales de Real de Cumbres y Cumbres Élite. Este análisis, desarrollado en coordinación con la Secretaría de Movilidad del Estado, documentó las problemáticas de tráfico registradas durante las horas de entrada y salida escolar, estableciendo una ruta crítica de acciones que involucran tanto a las autoridades municipales y estatales como a las comunidades escolares y los vecinos.
El proyecto técnico tiene su origen en una audiencia pública solicitada por los habitantes del sector, preocupados por el impacto cotidiano del tráfico en su calidad de vida. A partir de esa petición, el proceso metodológico contempló cinco mesas de trabajo con la participación activa de 103 ciudadanos. Se integró un componente técnico que incluyó aforos vehiculares en puntos estratégicos, inspecciones de la infraestructura urbana y mediciones de tiempos de traslado, lo que permitió dimensionar la magnitud del problema vial en la zona residencial.
Entre los principales hallazgos del informe destaca una alta dependencia del automóvil particular, con un promedio de ocupación de entre 1.2 y 1.5 alumnos por vehículo. Esta dinámica genera extensas filas que invaden los carriles de circulación ordinaria, obstaculizando el flujo general de la vialidad. El diagnóstico reveló deficiencias críticas en la infraestructura pública, tales como señalización escolar completamente borrada, banquetas deterioradas que obligan a los transeúntes a descender al arroyo vehicular, y cruces peatonales que carecen de las condiciones mínimas de seguridad para estudiantes y peatones.
El titular de la Secretaría de Participación Ciudadana, Daniel Acosta, enfatizó que la movilidad escolar repercute de manera directa en el bienestar y la economía de las familias. “Todo esto que estamos hablando no solamente es tráfico; es tiempo de vida, es tiempo en donde no estás con tus hijos, es llegar tarde al trabajo, es el estrés que produce estar en el tráfico y en el carro todo el día, o levantarte mucho más temprano para distancias que deberían de tomar menor cantidad de tiempo”, puntualizó el funcionario durante la exposición de los datos.
El documento plantea medidas concretas de aplicación a corto plazo, estimadas en un periodo de entre 30 y 90 días, las cuales comprenden la optimización de la sincronización semafórica, el reforzamiento de la señalización, el reordenamiento físico de las filas vehiculares y la presencia estratégica de agentes de tránsito en los horarios de mayor carga. Acosta destacó que el esquema delimita las atribuciones que corresponden al Estado, al municipio, a los planteles educativos y a la comunidad organizada del sector.
De acuerdo con el desglose institucional, al municipio le corresponde atender la gestión semafórica, el balizamiento y la infraestructura vial. El Estado brindará acompañamiento técnico a las escuelas y seguimiento a los acuerdos. Los planteles educativos cuentan con un margen operativo que incluye escalonar los horarios de entrada y salida, fortalecer el transporte escolar, promover esquemas de auto compartido y mejorar sus circuitos internos de ascenso y descenso.
Erick Gómez Báez, representante de los vecinos del sector, reconoció la apertura institucional y calificó el documento como un testimonio del debido proceso ciudadano. Señaló que este diagnóstico debe servir para convertir las molestias cotidianas en acciones tangibles. Acosta recalcó que el éxito del proyecto dependerá del seguimiento continuo, subrayando que la organización comunitaria resulta indispensable para resolver los problemas que afectan el entorno urbano.

Encabeza Daniel Acosta presentación de diagnóstico vial en zonas escolares
Fuente: Tribuna
